Miércoles 27 de junio del 2017

COLUMNA DEL SENADO: Isidro Pedraza Chávez

*Reforma constitucional por una vida digna

Impulsamos una iniciativa de reforma al artículo 25 constitucional, a fin de garantizar a las personas el derecho social a tener un nivel de vida digno para satisfacer sus necesidades básicas.

Con esta reforma se garantiza a cualquier persona el derecho al mínimo vital, para que satisfaga sus requerimientos existenciales.

El artículo 25 de la Constitución precisa que le corresponde al Estado la rectoría del desarrollo nacional para garantizar que éste sea integral y sustentable, fortalezca la soberanía de la nación y su régimen democrático.

También establece que mediante el fomento del crecimiento económico y del empleo y una más justa distribución justa del ingreso y la riqueza, permita el pleno ejercicio de la libertad y la dignidad de los individuos, grupos y clases sociales, cuya seguridad proteja la Carta Magna.

Con la reforma al artículo 25 se pretende apelar a la obligación del Estado para que garantice el goce de derechos de las personas a alcanzar un nivel de vida digno.

Al plantear dicho derecho se aboga por la mejor continua de las condiciones de pobreza y pobreza extrema, así como por promover el desarrollo sustentable y una distribución justa de la riqueza, que se traduce en la mejora del ingreso de las familias, grupos sociales o comunidades, (que) es el logro de la igualdad sustantiva.

Se aspira a que las transformaciones sociales se orienten hacia la remoción de todos aquellos obstáculos de hecho y de derecho que impiden el acceso del mayor número de personas a las mejores oportunidades.

Con el planteamiento de un mínimo vital para todas las personas, no sólo se contribuye al cumplimiento de la obligación que el Estado tiene de garantizar los derechos humanos, sino que, además, se refuerza la protección, promoción y respeto de los mismos; se concreta demás la interdependencia de los derechos que guardan relación directa entre sí.

Lo que se plantea es dejar el mandato expreso para el Estado mexicano garantice a todas las personas las bases mínimas para la subsistencia y para habilitarlas para el goce de sus derechos constitucionales.

Se trata de un mandato solidario dentro de la mejor tradición del constitucionalismo mexicano, cuyo desarrollo contribuirá en forma decidida a atender a las personas más desfavorecidas”, dijo.

Manifestó que la escala de cumplimiento del derecho al mínimo vital deberá ser paulatino y progresivo, beneficiando en primer lugar a quienes más lo necesiten y podrá llamarse a sí misma solidaria, cuando alcancemos la universalidad del ejercicio de los derechos.

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