Lunes 22 de mayo del 2017

COLUMNA DEL SENADO: Fernando Torres Graciano

*El pueblo espera más de nosotros

Propongo una iniciativa con proyecto de decreto por el que se reforman los artículos 65 y 66 de nuestra Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, así como diversas disposiciones de la Ley Orgánica del Congreso General y de la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales.

Estas iniciativas tienen como finalidad incrementar el tiempo de los periodos ordinarios en que sesiona el Congreso de la Unión.

Subir estos periodos a un promedio de nueve meses y medio de sesiones del Pleno del Congreso en sus dos cámaras, y además busca también tener una distribución más equilibrada entre los periodos ordinarios y los recesos del Congreso de la Unión para que tanto el trabajo en las comisiones como en las sesiones de Pleno se puedan llevar de manera más eficiente, con la disposición de mayor tiempo cuando se trate de asuntos relevantes para el país.

Sin duda que los periodos que hoy tenemos del primero de septiembre al 15 de diciembre, y del primero de febrero al 30 de abril resultan insuficientes para atender los temas que están en discusión en el país y en las diferentes comisiones.

Los legisladores tenemos la responsabilidad de crear normas para el desarrollo económico, político y social del país, pero también tenemos la responsabilidad de hacer contrapeso y equilibrio del Poder Ejecutivo, y para cumplir esta responsabilidad no es posible que los hagamos cuando tenemos un periodo de receso de cuatro meses, cuando hay temas tan importantes y urgentes en el país.

Por eso es que venimos a presentar esta iniciativa que busca, además, ir abatiendo el rezago legislativo. Por poner un ejemplo: en la Cámara de Senadores, durante lo que va de la presente Legislatura, se han presentado mil 181 iniciativas, de las cuales se encuentran pendientes de dictaminar 907; mientras que en la Cámara de Diputados se han presentado 3 mil 673 iniciativas y están pendientes de dictaminar 2 mil 323.

Ello significa que en la Cámara de Senadores tenemos por lo menos un 24 por ciento contra un 76 de pendientes por dictaminar, y en el caso de Cámara de Diputados se han atendido el 36 por ciento de los asuntos que dan un rezago del 63 por ciento de asuntos pendientes.

Es preciso señalar que la mayoría de los asuntos que se turnan y que vienen a discusión a este Pleno, cuando no se dictaminan, terminan haciéndose acuerdos de las mesas directivas para concluir el trámite legislativo y ahí tenemos varios ejemplos de cómo se han concluido trámites legislativos y se manda simplemente al archivo y se concluye ese trámite, dejando cientos de asuntos pendientes, de iniciativas, de puntos de acuerdo sin atender, sin que se pronuncien ni las comisiones y mucho menos el Pleno de la Cámara de Senadores o Diputados, según sea el caso.

Es una realidad que los legisladores muchas de las ocasiones no podemos presentar las iniciativas porque la propia dinámica de desahogo y los temas que se van a discutir en las sesiones pues no permite que pase el número suficiente de legisladores a presentar sus temas, sus iniciativas y termina siendo una fila y un problema presentar alguna propuesta.

Por ello, creo que es una realidad que hoy es insuficiente ya como sesiona el Congreso de la Unión en cuanto a los periodos que tenemos.

Tenemos un periodo que en su conjunto los dos periodos ordinarios nos dan seis meses con 13 días de sesiones de los plenos, mientras que en países de Europa, como es Francia o Italia, los parlamentos sesionan alrededor de nueve meses; o en países de América Latina, como el caso de Argentina y Brasil, sesionan nueve meses, o el caso de Chile que sesiona durante todo el año.

Ante esto, hay que observar también que la dinámica en la que nos encontramos en el mundo, en el país, el desarrollo tecnológico de las comunicaciones, nos obligan a tener que actuar de manera rápida e inmediata en muchos de los temas que son fundamentales para la economía del país, para los tratados internacionales, para atender los temas sociales, o temas como los que hemos vivido de los cobardes asesinatos de periodistas, y el Congreso de la Unión en un receso de cuatro meses, mientras el país se convulsiona en la inseguridad que se está viviendo, nosotros en un receso de cuatro meses.

¿Qué le decimos a la gente cuando nos preguntan por qué este receso tan largo?, ¿cómo le podemos responder a los ciudadanos cuando tienen la imagen de los legisladores que difícilmente vamos a cambiar mientras sigamos con dinámicas como ésta, mientras sigamos evadiendo los temas en las comisiones, mientras sigamos con estos periodos de receso tan largos y prolongados y mientras sigamos evadiendo nuestra responsabilidad?

Creo que es urgente atender este tema, mucho se ha dicho en los últimos días respecto de la necesidad de un periodo extraordinario, que creo debe ser uno, dos o los que sean suficientes para atender los temas que dejamos pendientes en el pasado periodo ordinario; temas como la reforma al mando mixto, como la Ley de Seguridad Interior o como el nombramiento del Fiscal Anticorrupción.

Creo que no es posible que sigamos dejando pendientes y estemos con recesos de cuatro meses, mientras que el país sigue convulsionándose en problemas muy serios.

Ésta es la propuesta que estamos presentando para que los periodos se amplíen y tengamos por lo menos nueve meses y medio de sesiones del Pleno, con periodos de receso mucho más cortos, que hagan un trabajo más eficiente y eficaz de este Congreso de la Unión, de nuestras dos cámaras.

Ésta es, en pocas palabras, la propuesta que estamos presentando, esperando sea dictaminada también lo más pronto posible por las comisiones respectivas.

Más artículos

Histórica reforma al primer artículo de la Constitución
No deben condicionarse los programas sociales
Donald Trump carece de sustentos negociables