Domingo 01 de abril del 2018

COLUMNA DEL SENADO: Daniel Ávila Ruiz

*Urge ley de fomento sustentable de la agroindustria citrícola

Urge en México una iniciativa que expide la Ley de Fomento y Desarrollo Sustentable de la Agroindustria Citrícola, con el fin de impulsar a este sector productivo del país.

Por ello presenté una propuesta que tiene como finalidad específica contribuir al desarrollo de la actividad citrícola de nuestro país, un área de la agricultura de gran importancia por la producción a nivel nacional y por el beneficio para la salud como parte de la dieta nutrimental de los mexicanos.

Mi iniciativa atiende las demandas, problemáticas y necesidades de los campesinos dedicados a la citricultura, porque además propongo una adición a la fracción XII al artículo 179 de la Ley de Desarrollo Rural Sustentable, para incorporar a los cítricos como producto básico y estratégico, por los beneficios para mantener una alimentación saludable.

Ambas iniciativas son complementarias y buscan los mismos objetivos: reconocer e impulsar el desarrollo de la agroindustria citrícola como una actividad fundamental para el desarrollo de nuestro país, por su valor económico del mercado como por su valor nutricional en las familias mexicanas.

La Ley de Fomento y Desarrollo Sustentable de la Agroindustria Citrícola permitiría la implementación de una política incluyente para el sector del campo dedicado a la actividad citrícola, la organización de los agentes involucrados en la actividad citrícola a nivel nacional y la articulación de las cadenas de producción y consumo.

También daría atribuciones y obligaciones específicas para las autoridades federales, estatales y municipales para crear programas eficaces de apoyo económico, de infraestructura, de inversión, de capacitación e investigación, a fin de eficientar el sector, normar las relaciones contractuales que deriven de la cadena de producción, así como la creación del centro de investigación exclusivo para la investigación de productos agrícolas.

Entre los principales beneficios y efectos positivos que traerá esta reforma, se encuentran: mejora el nivel tecnológico en la industria, incrementar los apoyos a la comercialización de los cítricos en fresco y sus derivados, a nivel nacional; aumentar el nivel de exportación, tanto de la fruta en fresco, como de los aceites, mermeladas, esencias y otros derivados e incrementar el número de pequeñas empresas integradas horizontal y verticalmente.

Asimismo, aumentar los índices de productividad y de competitividad en toda la cadena productiva de la agroindustria citrícola; apoyar de manera más eficiente las tareas de investigación y desarrollo en el sector de la actividad agrícola, y consolidar mecanismos de vinculación interinstitucional, para apoyar a toda la agroindustria citrícola.

De acuerdo con la Sagarpa, las especies con mayor importancia dentro del mercado en México son la naranja, el limón ácido, la toronja y las mandarinas, tanto por su consumo como por la cantidad producida y por la superficie del territorio nacional dedicada a su cultivo.

La actividad citrícola se distribuye en 28 estados de la República mexicana, entre los que se encuentran, por orden de mayor producción, Veracruz, Tamaulipas, San Luis Potosí, Nuevo León, Sonora, Yucatán y Puebla.

De acuerdo con cifras estadísticas de Financiera Nacional de Desarrollo Agropecuario, Rural, Forestal y Pesquero, entre 2000 y 2013 se destinaron para el cultivo de naranja en México, en promedio, 341 mil hectáreas, con un crecimiento medio anual de 0.2 por ciento.

Lamentablemente, el desarrollo del sector está rezagado, los productores carecen de incentivos, de apoyos económicos y de apoyos en especie con infraestructura industrial, por parte del Gobierno, para impulsar el desarrollo de la agroindustria citrícola en nuestro país”.

El campo mexicano ha sido, es y seguirá siendo un potencial para impulsar el desarrollo de nuestro país, tomemos conciencia y rescatémoslo.