Viernes 13 de abril del 2018

COLUMNA DEL SENADO: José de Jesús Santana García

*Propuestas de reformas para perfeccionar leyes

El pasado 27 de mayo del 2015 se constituyó con una fecha histórica y trascendental, pues se publicaron las reformas constitucionales en materia de combate a la corrupción, que tanto requiere este país y en este momento.

Derivado de dichas reformas nació el Sistema Nacional Anticorrupción, que nos otra cosa que la suma de esfuerzos de la sociedad civil y del Estado mexicano, con el fin de prevenir, detectar, controlar y sancionar la corrupción.

Del Sistema Nacional Anticorrupción surgió la nueva Ley General de Responsabilidades Administrativas, también aprobadas por este H. Senado, que tiene por objeto establecer las responsabilidades administrativas de los servidores públicos, sus obligaciones, sus sanciones aplicables por los actos u omisiones en que estos incurran, así como las que correspondan a los particulares vinculados con faltas graves y los procedimientos para su aplicación.

Sin duda alguna, en el debate que tuvimos en aquellos tiempos, esto es un gran paso para ir acabando, no sólo con el corrupto, sino con el corruptor.

Como parte de los mecanismos de control del Sistema Nacional Anticorrupción se crearon los Órganos Internos de Control, que ya habían existido en otras administraciones, que después cambiaron al nombre de Contraloría y que nuevamente con estas reformas asumen el nombre de Órganos Internos de Control, que son los responsables, precisamente, de asegurar que su institución cuente con un control interno, es decir, a través de dos instancias de esta Cámara de Senadores.

La nueva Ley General de Responsabilidades Administrativas contempla en su fracción 21 del artículo tercero la figura del Órgano Interno de Control como la unidad administrativa a cargo de promover, evaluar y fortalecer el buen funcionamiento del control interno de los entes públicos.

De lo anterior, podemos afirmar que la figura de la Contraloría Interna ha evolucionado en una nueva figura, bajo una denominación distinta que he mencionado ya, como el Órgano Interno de Control de la Cámara de Senadores.

No sólo ha cambiado su nombre, también en materia de competencia la Ley General de Responsabilidades Administrativas ha determinado que será el Órgano Interno de Control quién conocerá de la aplicación de la ley en comento.

Ante ello, deben realizarse todas las modificaciones correspondientes a la actualización de la normatividad del Senado de la República, es decir, tanto a la Ley Orgánica del Congreso, como al reglamento de este cuerpo legislativo.

Asimismo, en cumplimiento a la Constitución Política y diversos tratados internacionales, la Ley General de Responsabilidades Administrativas ha establecido que la autoridad que conozca del procedimiento de responsabilidad administrativa deberá de ser distinta de aquél o aquellos encargados de la investigación.

Hoy es la misma instancia quien investiga hechos administrativos leves en este Senado, pero también es la misma instancia la que resuelve, contraponiendo esto no sólo a los aspectos constitucionales, sino a la propia Ley de Responsabilidades Administrativos.

Por tanto, los Órganos Internos de Control contarán con estructura orgánica necesaria para realizar las funciones correspondientes.

Por un lado, lo que proponemos en esta iniciativa que espero tengan a bien autorizar, para estar en congruencia con los lineamientos constitucionales mencionados, la instancia investigadora y, por otro lado, la instancia resolutoria o la instancia sustancia dura del recurso de investigación que se haga en actos administrativos leves o que pudieran ocurrir en este Senado de la República.

De ahí que la presente reforma lo que busca es que las investigaciones y, en su caso, las resoluciones, no sean emitidas por una sola instancia, y que funjan como juez y parte en el procedimiento administrativo, pues, esto resulta violatorio de los principios constitucionales convencionales y legales del debido proceso, amén de los convenios internacionales que hemos firmado, precisamente, para garantizar este derecho humano.

El Senado como cuerpo legislativo federal debe de ser ejemplo en el cumplimiento de esta y cualquier legislación vigente, sobre todo tratándose de normas referentes al combate a la corrupción.

Por esos motivos presenté dos iniciativas de reforma, a la Ley Orgánica y al reglamento de este Senado, con el fin de armonizar nuestro marco jurídico con los preceptos constitucionales legales y vigentes en nuestro país.

Debemos de ser ejemplo y esperemos que sea aprobada antes de que termine este periodo, para facilitar la función de los Órganos Internos de Control y que tengamos dos instancias, la que investiga y la que resuelve.

No solamente estaremos cumpliendo con las cuestiones constitucionales de la Ley de Responsabilidades Administrativas, sino con los tratados internacionales que hemos suscrito para el debido proceso en todos los casos, no sólo en materia penal, sino también en materia administrativa.