Viernes 1 de diciembre del 2017

COLUMNA DEL SENADO: Lorena Cuéllar Cisneros

*Urge fomentar la donación de células madre

Presenté una iniciativa de ley que tiene el objetivo de adicionar un artículo a la Ley General de Salud, con el objetivo de fomentar la donación del cordón umbilical y que las células madre contenidas en el mismo puedan ser usadas para tratar distintos padecimientos, entre los cuales sobresale el tratamiento de médula ósea.

En nuestro país las enfermedades crónico-degenerativas integran la parte más fuerte del presupuesto destinado a salud, se calcula que 8 de cada 10 pesos se destinan al control y tratamiento de padecimientos crónicos derivados de siete enfermedades que son: la diabetes, hipertensión, afecciones cardiovasculares, cáncer de mama, próstata y cérvico-uterino, además de la insuficiencia renal crónica.

En 2014 se alertó que el cáncer en órganos hematopoyéticos fue el de mayor incidencia en hombres y mujeres menores de 20 años de edad; además la tasa más alta de letalidad hospitalaria fue causada por tumores malignos en la población menor de 20 años; cinco de cada 100 varones y cuatro de cada 100 mujeres que egresan del hospital, mueren por un tumor maligno.

La campaña del Día Mundial contra el Cáncer del año 2016 invitó a realizar un esfuerzo conjunto entre gobiernos y sociedad civil para promover las acciones e inversiones necesarias para la prevención y control del cáncer.

Esto incluyó el control del tabaco, la promoción de estilos de vida saludables, el tamizaje y detección precoz del cáncer y la mejora de los servicios de tratamiento oncológico, así como de cuidados paliativos.

El cáncer es la segunda causa principal de muerte en la región de las Américas, donde se estima que 2.8 millones de personas son diagnosticadas cada año y 1.3 millones mueren por cada año por esta enfermedad.

Cuando el tratamiento convencional con protocolos de quimioterapia no resulta efectivo, algunos tipos de cáncer pueden tener opción de tratamiento, a través del trasplante de células progenitoras hematopoyéticas obtenidas de sangre de cordón umbilical.

Enfermedades como la leucemia e incluso otras que no son cáncer, como los síndromes de falla medular y las inmunodeficiencias primarias, son susceptibles de realizar un trasplante de tipo alogénico de un donante sano compatible, es decir, pueden ser tratadas por medio de un trasplante de células madre de sangre de cordón umbilical.

Desde finales de la década de los 80, se ha documentado el éxito del trasplante de “células madre” obtenidas de cordón umbilical después del nacimiento del bebe; las cuales pueden ser criopreservadas para poder ser empleadas en un el momento que alguien lo requiera siempre y cuando sea compatible.

Actualmente la donación obedece más al conocimiento de la madre embarazada, y no por información otorgada en los servicios de salud, situación que limita la capacidad de obtener una mayor cantidad de cordones y aumentar la biodiversidad genética por las diferentes etnias que existen un nuestro país.

Tenemos una tasa de nacimiento anualizada de 2 millones de personas; y lo esperado acorde a las referencias internacionales es tener una reserva de aproximadamente 10,000 unidades de sangre de cordón umbilical para pacientes con algún tipo de enfermedades anteriormente mencionadas; sin embrago en el periodos de 2003 – 2012 el Centro Nacional de la Transfusión Sanguínea que hoy tiene en funciones el Banco de Cordón Umbilical Público señaló que únicamente fueron captadas 5 mil unidades, de las cuales apenas fueron preservadas un 25 por ciento.

Para utilizarla en un trasplante es necesario que la sangre de cordón umbilical sea analizada, congelada y almacenada; la selección de sangre de cordón umbilical se apoya en estándares internacionales para su adecuado funcionamiento, por lo que las unidades captadas son sometidas a pruebas de control de calidad, establecidas por agencias internacionales.

En este contexto, enfrentamos el reto de desarrollar una estrategia de fomento a la donación altruista de sangre de cordón umbilical, cuya base debe ser la información que se dé en la atención prenatal pues actualmente 9 de cada 10 mujeres dejan de donar y en consecuencia, después del parto, la placenta y la sangre del cordón umbilical son desechados.

Con esta propuesta impulsamos principios bioéticos de Justicia Distributiva, en donde el beneficio para los pacientes es mayor y sin importar la ubicación o localidad del paciente que requiere el trasplante, las células deben de estar disponibles en el menor tiempo posible y todas las mujeres pueden tomar la decisión de donar, debido a que están correctamente informadas. Al solicitar el consentimiento informado vemos el aspecto de autonomía validado, ya que son células que le corresponden a la madre y solo si ella autoriza el uso de las mismas quedan a disposición de los Bancos de Sangre de Cordón o bien para investigación.

Actualmente, nuestro marco jurídico en la actualidad únicamente se orienta a órganos y tejidos, sin referirse a la necesidad de fomentar la cultura de la donación de las células progenitoras hematopoyéticas, sin embargo, vemos que es un campo en donde científicamente han sido demostrados los beneficios, pero cuyo desconocimiento en nuestro país ha limitado también su desarrollo en beneficio de mies de pacientes.