Sábado 30 de diciembre del 2017

COLUMNA DEL SENADO: Miguel Barbosa Huerta

*Este gobierno perdió sensatez en el ejercicio de la autoridad

La promulgación de la Ley de Seguridad Interior es una mala noticia de fin de año para México, el actual gobierno ya perdió toda sensatez en el ejercicio de la autoridad y se olvidó que quien ejerce el poder cuida el interés general.

Al decidir la promulgación de esa ley, el presidente Peña Nieto se distancia cada vez más de la realidad y de los mexicanos, desafía y rivaliza con la opinión pública nacional y extranjera.

¿A quién obedece Peña Nieto cuando impulsa esta ley? Obedece al gobierno de Estados Unidos que quiere que el continente americano se militarice, pero también obedece a la oligarquía mexicana que quiere a un Ejército sin controles políticos reales, y lo quiere así por el irremediable cambio de régimen que ocurrirá en nuestro México en el 2018.

El presidente Enrique Peña Nieto no tiene una visión de Estado y los integrantes de su gobierno no son estadistas. Este gobierno no escuchó a la sociedad, a intelectuales, académicos, organizaciones defensoras de derechos humanos del país y de otras naciones del mundo.

Utiliza un lenguaje tramposo cuando pide a la Corte analizar la constitucionalidad de la Ley de Seguridad Interior, pues el máximo tribunal podrá hacer dicha revisión sólo si algún interesado con legitimidad ejerce esa acción de control, no de oficio.

Vamos a ver si desde el poder se disuade a la Comisión Nacional de los Derechos Humanos para promoverla o se ejerce presión a los legisladores para que no se compongan un tercio de cada una de las Cámaras federales para poder hacerlo también.

Tenemos que seguir expresándonos en contra de esta ley, su aplicación es riesgosísima para el orden constitucional.