Lunes 4 de diciembre del 2017

COLUMNA DEL SENADO: Benjamín Robles Montoya

*Acelerar el ritmo hacia la igualdad sustantiva

Es necesario adoptar medidas urgentes que permitan visibilizar la discriminación hacia las mujeres tanto en el ámbito público como en el privado, y en ese tenor promover acciones afirmativas para acelerar el ritmo hacia la igualdad sustantiva.

Por ello propongo modificar la Ley General del Sistema de Medios de Impugnación en Materia Electoral para adecuar el texto vigente al principio de igualdad de género.

Fundamento mi propuesta en que éste no es un tema menor, pues la violencia contra las mujeres es una de las más grandes pandemias que afectan hoy en día a nuestra sociedad y ésta se expresa de diversas formas, dependiendo del contexto.

Y ejemplo de ello es la discriminación de las mujeres a través de la lengua, ya que ésta es el reflejo mismo de los valores, del propio pensamiento y de la sociedad que la crea y que también la utiliza.

La lengua no sólo refleja, sino transmite y refuerza los estereotipos o los roles considerados adecuados para mujeres y hombres en una sociedad; lo que consiente pero además perpetúa la discriminación y, sobre todo, la violencia hacia las mujeres

Por eso los legisladores tenemos la responsabilidad de generar normas sin tomar en cuenta los roles, capacidades y responsabilidades socialmente determinados para hombres y mujeres, ya que son éstos, los que propician las desigualdades de género existentes en nuestra sociedad.

Además, los legisladores tenemos la obligación de reconocer que estas diferencias implican desventajas jurídicas, es decir, las leyes y reglamentos que se aplican, sí tienen un impacto diferenciado en hombres o en mujeres.

La desvalorización de la mujer en el lenguaje se suma a muchas formas que contribuyen a reforzar esa desigualdad que hay que combatir.

Por lo que el hecho de que un instrumento para la defensa de los derechos político-electorales de las personas, en su propia denominación invoque la igualdad, pues hará, así pensamos algunos, que en el corto y mediano plazo las mujeres y hombres nos acostumbremos al hecho de que efectivamente, somos iguales ante la ley.