Viernes 27 de octubre del 2017

Examinan efectividad de terapias acústicas para tratar alteración auditiva

Un pitido constante que se percibe en el oído y que al parecer no proviene de una fuente de sonido real en el medio ambiente o en el exterior puede llegar a ser muy agobiante y más si esta sensación se tiene día y noche de manera permanente. Este padecimiento se llama tinnitus o acúfeno y afecta al 12.7% de la población adulta en el mundo, en 1% de los casos llega a ser incapacitante.

El tinnitus genera ansiedad, depresión, angustia y aflicción en las personas que la padecen, llevando en algunos casos al suicidio. Se considera un desorden neuronal y no tiene cura, por lo que se han propuesto diversos tratamientos para paliar la sensación. Entre los métodos para atender esta enfermedad destacan las terapias acústicas, las cuales se han utilizado desde hace tiempo; sin embargo, se desconoce el efecto que estas producen en el paciente al no existir evidencias sobre su efectividad.

Con el fin de evaluar estímulos de este tipo, la doctora Luz María Alonso Valerdi, de la Escuela de Ingeniería y Ciencias del grupo de enfoque Robótica del Tecnológico de Monterrey, campus Monterrey, junto con el doctor David Ibarra Zárate, de la misma institución académica y de investigación, propusieron un protocolo para establecer una metodología objetiva para tratar el tinnitus con terapias acústicas basadas en la evaluación de la actividad electroencefalográfica (EEG), ya que de funcionar estas terapias producirían cambios perceptivos y cognitivos en la corteza cerebral.

Al examinar la actividad eléctrica neuronal en pacientes con tinnitus refractario y crónico se observaría si hay una sensación de alivio al estrés y tensión, por lo que la investigadora, con su equipo de trabajo, reclutó a una muestra de 60 pacientes con tinnitus crónico y refractario, en su mayoría provenientes del Instituto Nacional de Rehabilitación.

El proyecto inició en enero de 2016 con los trámites administrativos y aprobación ante el comité de bioética de dicha institución, y la recolección de datos arrancó en julio. Alonso Valerdi dividió la colecta de datos en siete etapas: 1) primer registro de EEG al comienzo del experimento, 2) una semana de tratamiento acústico, 3) segundo registro de EEG, 4) terapia acústica por cuatro semanas, 5) tercer registro de EEG, 6) terapia acústica por ocho semanas, y 7) cuarto registro de EEG.

Alonso explicó que este padecimiento se debe a cambios en la vía auditiva en la cóclea, a estructura en forma de caracol ubicada en el oído interno y/o en el sistema nervioso central. “Cada vez hay más evidencias que relacionan esta plasticidad responsable del tinnitus con hiperactividad en el núcleo coclear dorsal. La explicación del tinnitus como un fenómeno plástico predice que es posible revertirlo o atenuarlo estimulando adecuadamente la vía auditiva”, dijo.

En los primeros análisis de EEG se analizó la función del sistema sensorial acústico, visual y somatosensorial ante una serie de respuestas provocadas, esta exploración se conoce como evocado auditivo, y se comparó con los resultados de estudios anteriores.

“Por un lado, se sabe que las personas con tinnitus presentan potenciales evocados auditivos de menor tamaño y menos tardíos, que aquellas que no padecen del tinnitus. Por otro lado, en nuestros primeros resultados hemos encontrado que los pacientes que reportaron una mejoría con la terapia acústica comenzaron a presentar potenciales evocados auditivos con mayor amplitud y con mayor latencia, a diferencia de los pacientes que no reportaron una mejoría.

Esto hace suponer que los potenciales evocados auditivos de los pacientes con terapia exitosa se rehabilitan, mientras que los de aquellos con terapia no benéfica no presentan una tendencia clara”.

Los pacientes con terapia exitosa presentan potenciales evocados auditivos más numerosos a diferencia de los pacientes con terapia no benéfica. Estos resultados preliminares indican que los evocados auditivos pudiesen servir a Alonso Valerdi y equipo como biomarcadores de las terapias acústicas. Sin embargo, el efecto necesita ser validado para todos los pacientes y todas las terapias por lo que se tiene que realizar más investigación.

Con los resultados de este estudio se pueden proponer los tipos de terapia acústica más efectivos para que los pacientes puedan ser atendidos de manera más eficaz y, en consecuencia, recuperen calidad de vida.

La doctora en sistemas electrónicos y computacionales por la Universidad de Essex en Reino Unido obtuvo una de las Becas para Mujeres en la Ciencia L'Oréal-UNESCO-Conacyt-AMC 2017 en ingeniería y tecnología por el proyecto “Evaluación Electroencefalografía de las Terapias Acústicas para el Tratamiento del Tinnitus Crónico y Refractario”. La joven científica Indicó que con el apoyo otorgado adquirirá el sistema Near-Infrared Spectroscopy (NIRS) para realizar estudios de neuroimagen en el dominio espacial, además del dominio temporal (EEG).

“Este sistema sería de suma importancia para realizar análisis corticales desde la actividad eléctrica hasta metabolismo cerebral. Los fondos también se utilizarán para otorgar becas a estudiantes que ayuden a hacer el análisis exhaustivo de los 240 registros de señales de EEG y el pago de derechos para publicar en revistas arbitradas como Open Access”, comentó.