Martes 20 de marzo del 2018

El plomo en la sangre reduce cinco puntos el coeficiente intelectual de la población

Cristina Cortinas de Nava, integrante del Comité Consultivo Nacional de Sustancias Químicas sujetas a Convenios Internacionales, de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), estimó que en México, de acuerdo a datos de 2015, las medias geométricas de plomo en la sangre para las poblaciones urbanas y rurales fue de 8.85 y 22.24 microgramos por decilitro de sangre.

Al participar en foro organizado en la Cámara de Diputados federal, la funcionaria dijo que con lo anterior se dedujo que este metal es responsable de una reducción promedio de 5 puntos en el coeficiente intelectual del 15 por ciento de la población.

Afirmó que al año mueren 5 millones de personas por exposición a sustancias químicas potencialmente tóxicas, causadas por la contaminación atmosférica derivada de emisiones industriales, de vehículos y descargas de aguas contaminadas.

En relación a los daños causados por metales tóxicos, resaltó que las enfermedades por intoxicación de plomo es 20 veces mayor que la del asma, aun cuando esta última es considerada uno de los padecimientos más graves por exposición a contaminantes del aire, y es 120 veces mayor que la del cáncer. Tan sólo en Estados Unidos, la exposición al plomo genera costos por arriba de los 43 mil millones de dólares.

Fue aquí cuando estimó que en México, de acuerdo a datos de 2015, las medias geométricas de plomo en la sangre para las poblaciones urbanas y rurales fue de 8.85 y 22.24 microgramos por decilitro de sangre; se dedujo que este metal es responsable de una reducción promedio de 5 puntos en el coeficiente intelectual del 15 por ciento de la población.

Cortinas de Nava dijo que los niños son los más afectados por el plomo, debido a que por cada microgramo de este metal en la sangre, se reduce 0.25 por ciento su coeficiente intelectual. Por ello, agregó, “México requiere fortalecer su sistema jurídico para prevenir y mitigar los riesgos de sustancias tóxicas en general, ya que estamos expuestos a una gama amplia”.

En su turno, el académico y consultor ambiental de la Universidad Iberoamericana, Ciudad de México, Roberto Muñoz Cruz, señaló que el Estado tiene la responsabilidad de garantizar y vigilar que se lleve a cabo una justicia ambiental, de acuerdo con nuestra Constitución Política.

Subrayó que toda persona tiene derecho a exigir y ejercer un ambiente sano y recurrir a las instancias correspondientes para que lo hagan cumplir; incluso, hay organismos autónomos e internacionales que se encargan de observar esa garantía”.

Durante el foro se abordaron las mesas de Medio Ambiente y Derechos Humanos; el Problema del Conocimiento y la Información de las Cuestiones Ambientales; Los Metales Tóxicos y su Impacto en el Medio Ambiente; El Riesgo que Representa el Cadmio y el Mercurio, y la Problemática de las Pilas Secas en México, entre otras.