Jueves 08 de febrero de enero del 2018

En México las víctimas del delito tienen muchos derechos, pero en papel porque son letra muerta

El día de hoy la Presidenta de Alto al Secuestro, Ma. Isabel Miranda de Wallace participó en el Seminario Internacional “Los problemas y desafíos del Sistema Penal Acusatorio”, en donde dio voz a las víctimas del delito hablando de los aspectos que deben modificarse para un efectivo acceso a la justicia para las víctimas del delito.

Afirmó que las víctimas del delito tenemos muchos derechos en el papel, pero son letra muerta porque no se aplican en la realidad. Por el contrario, se han promulgado leyes que benefician más a delincuentes que a víctimas, es decir, no hay voluntad de dar equidad a los derechos de todas las partes, además de que no existen políticas efectivas de prevención del delito, sólo estamos combatiéndolo.

No logramos una justicia efectiva porque el sistema de justicia penal necesita ajustes, debemos entender que en México no funcionan las reglas que sirven en otros países, el propio fiscal de Colombia ha anunciado el fracaso del sistema de justicia penal acusatorio en su país por leyes que benefician más a delincuentes y lo mismo está ocurriendo en México.

Señaló que la justicia jamás debe mezclarse con la política, aún existen Fiscalías que están sujetas a las decisiones de los Gobernadores, e incluso Comisiones de Derechos Humanos Estatales que toman decisiones por presión política, lo cual es inadmisible.

En el caso específico del delito de secuestro las víctimas son las primeras que sufren violaciones a sus derechos humanos: son torturadas, mutiladas, violadas y muchas veces asesinadas. Por su parte, los secuestradores han abusado de la Ley Nacional de Ejecución Penal buscando beneficios o argumentando falsas violaciones a derechos humanos como tortura o tortura psicológica varios años después de ser detenidos. Hoy nos enfrentamos a una Comisión Ejecutiva de Atención a Víctima ineficaz donde seguimos sin recibir atención oportuna y con reglas que impiden a las víctimas acceder de manera pronta y eficaz a una reparación integral del daño.

¿Si las víctimas somos las primeras a las que se nos violan nuestros derechos, no deberíamos de estar primero en tiempo y derecho para ser atendidas y reparadas del daño?