Lunes 15 de enero del 2018

No gustó nadita el nombramiento de Alberto Bazbaz como director del CISEN

La improvisación en materia de seguridad pública, seguridad humana y seguridad nacional ha sido la característica del actual gobierno federal y la designación de Alberto Bazbaz Sacal al frente del Centro Información y Seguridad Nacional (CISEN) lo confirma, consideró la senadora Angélica de la Peña Gómez.

La senadora por el PRD apuntó que la decisión del Presidente Peña Nieto al nombrar a Bazbaz Sacal ha generado no solamente críticas por haber privilegiado afectos personales y no experiencia y capacidad, sino también suspicacias, pues en el marco del inicio de las campañas electorales rumbo a la elección presidencial, coloca a un incondicional frente a un ente que durante sexenios ha sido acusado de espionaje político.

Dijo que la carrera en la administración pública del hoy director general CISEN ha sido más que lamentable, siendo recordado más por el escándalo alrededor del caso de la niña Paulette, que por haber obtenido resultados en el combate a la inseguridad y de la delincuencia organizada mientras fue titular de la Procuraduría General de Justicia del Estado de México, nombrado por el entonces gobernador mexiquense Enrique Peña Nieto.

La legisladora recordó que mientras Alberto Bazbaz fue responsable de la Unidad de Inteligencia Financiera de la Secretaría de Hacienda -nombrado por el Presidente de la República- de 2013 a 2017, solamente fueron interpuestas 317 denuncias por presuntos hechos de lavado de dinero, a pesar de que México es el tercer país en el mundo con el mayor flujo de recursos financieros ilícitos, estimándose extraoficialmente que se lavan entre 50 y 60 mil millones de dólares al año.

De acuerdo a datos del IV informe de Gobierno, entre septiembre de 2015 y julio de 2016 se aseguraron únicamente 237 millones de pesos y 4.2 millones de dólares en las operaciones de combate al lavado de dinero.

La senadora Angélica de la Peña indicó que el nombramiento de Alberto Bazbaz Sacal como director del CISEN es una grave equivocación pues su ineficiencia en el servicio público está más que comprobada, además de que su estrecha relación con el partido en el poder en nada garantiza que este ente no sea utilizado para fines distintos a la seguridad nacional.