Martes 9 de enero del 2018

Muchas familias enfrentan la desdicha de dejar morir a su enfermo para que no falte comida en su mesa

La diputada federal Araceli Damián presentó iniciativa que reforma la Ley General de Salud, con el propósito de garantizar el abasto de medicinas en México, porque “hay familias que tienen que tomar la decisión entre dejar morir a un familiar al no poder darle su medicamento, o darle de comer al resto de la familia”.

La legisladora dijo que por ello es urgente mejorar el marco regulatorio de la producción de medicamentos en el país, a fin de contrarrestar el cuantioso gasto que hacen los ciudadanos en ese rubro, debido a que muchas veces tienen que acudir con médicos privados, a pesar de contar con el servicio público de salud, lo que se podría comenzar a subsanar si se reforma el artículo 31 y adicionar el 233 Bis de la Ley General de Salud.

“La salud y el bienestar de millones de mexicanos depende de su acceso a los medicamentos. Hay familias, las más vulnerables, que tienen que tomar la decisión entre dejar morir a un familiar porque no pueden darle su medicamento, o darle de comer al resto de la familia. Queremos que esa situación se acabe”, aseveró el pasado 4 de enero ante el pleno de la Comisión Permanente del Congreso de la Unión.

En su calidad de presidenta de la Comisión de Seguridad Social de la Cámara de Diputados, acusó que a pesar de que el Gobierno Federal afirma que existe una cobertura del 100 por ciento en materia de los servicios de salud, “dicha situación no es real”.

Añadió que la última Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH) reflejó que un 43 por ciento de personas que requirieron atención médica acudió al sector privado, aunque estuvieran afiliadas al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) o al Seguro Popular.

Damián González explicó que su propuesta pretende hacer más eficiente el funcionamiento de la industria farmacéutica y estimular la producción nacional de medicamentos genéricos. Ello, subrayó, porque hay una utilización abusiva de patentes cada vez más grave en nuestro país, lo que sólo beneficia a unas cuantas empresas farmacéuticas

“Como presidenta de la Comisión de Seguridad Social, recibo día a día quejas sobre la falta de medicamentos en México y, sobre todo, en las instituciones de salud. Por eso consideramos muy importante mejorar la producción de medicamentos en nuestro país, dado el inevitable gasto que tienen que hacer las familias en la materia”, insistió.

En ese contexto, destacó la urgencia de que las personas que acudan a los servicios públicos de salud reciban sus medicamentos de manera oportuna, y no tengan que enfrentarse a un problema de carencia de genéricos y abuso de patentes, o a la falta de capacidad económica para adquirirlos.

La diputada Araceli Damián sostuvo la necesidad de garantizar condiciones de acceso favorable y fortalecer el rol regulador del Estado mexicano, ya que se ha fracasado en la liberalización de las patentes y de ahí la urgente de aumentar la producción de genéricos.

“Tenemos una industria donde el 80 por ciento de la compra y venta de medicamentos está controlado por un puñado de empresas, que además de imponer precios a los medicamentos también hacen que éstos aumenten de precio en mayor proporción que el Índice General de Precios al Consumidor en alrededor de 10 por ciento”, recalcó.

Asimismo, se pronunció a favor de que el Estado mexicano tenga los instrumentos necesarios para suspender temporalmente la vigencia de algunas patentes, cuando ello se requiera para garantizar el derecho a la salud.

“Se busca que los más pobres tengan la posibilidad de acceder a los medicamentos y tener una mejor calidad de vida, así como mejorar las condiciones de acceso a este derecho humano fundamental, que día a día se viola tanto por las instituciones de salud como por las propias empresas farmacéuticas”, finalizó.