Viernes 12 de enero del 2018

Los cambios en el gabinete de Peña Nieto asoman línea dura en la política económica

En los últimos 40 días y al entrar a su último año de gobierno, el presidente Enrique Peña Nieto realizó 10 cambios importantes en su gabinete que apuntan hacia una línea dura e inflexible en la conducción de la política económica, advierte la senadora Dolores Padierna Luna.

Añadió que con ello el inquilino de Los Pinos pretende apuntalar la permanencia del grupo político del Estado de México en la conducción de la gobernabilidad y de la seguridad pública del país, con la utilización partidista de la política de Desarrollo Social, en pleno proceso de elecciones federales y estatales.

“Esta es la primera lectura que observamos con el relevo de Miguel Ángel Osorio Chong de la Secretaría de Gobernación. El ex gobernador de Hidalgo, aspirante también a la candidatura presidencial del PRI, dejó la dependencia que encabezó durante 5 años y en su lugar fue nombrado un personaje vinculado desde el gobierno de Arturo Montiel al grupo del Estado de México: Alfonso Navarrete Prida, ex secretario del Trabajo en los últimos cinco años”, expuso la legisladora.

Dijo que Navarrete Prida afirmó que llega a la secretaría no para improvisar, sino para sacar nuevas ideas, que es la gobernabilidad de México. Hasta ahora, aclaró la senadora Padierna Luna, no sabemos cuáles serán estas nuevas ideas, pero su llegada a esta dependencia implicó el desmantelamiento de dos poderosas subsecretarias.

Explicó que Roberto Campa, titular de la subprocuraduría de Derechos Humanos, abandonó la dependencia para irse como nuevo titular de la Secretaría del Trabajo, y René Juárez Cisneros, subsecretario de Gobernación, dejó el cargo y tras él los hilos más importantes en materia de protección civil, interlocución con grupos sociales, relación con el Congreso y con los gobernadores de los estados.

A mayor abundamiento, la legisladora señaló que en la Secretaría de Desarrollo Social se realizó el cuarto cambio en el gobierno de Peña Nieto. Primero fue Rosario Robes, después el propio José Antonio Meade y en el último tramo Luis Enrique Miranda Nava, también del grupo político del Estado de México, como titulares de la dependencia responsable del combate a la pobreza y la distribución de los recursos de los programas sociales.

Puntualizó que al frente de la dependencia quedó Eviel Pérez Magaña, ex candidato priista a la gubernatura de Oaxaca y destacado operador político y electoral del PRI, quien desde abril de 2015 se desempeñó como subsecretario de Desarrollo Social. “Pérez Magaña también está vinculado al grupo político del ex gobernador priista de Oaxaca, Ulises Ruiz, quien aplicó la mano dura contra los movimientos sociales y magisteriales que dieron origen a la APPO en 2006”.

Padierna Luna insistió en que estos cambios, anunciados apenas el 10 de enero, se suman a los relevos en la Secretaría de Educación Pública, donde fue nombrado Otto Granados en lugar de Aurelio Nuño, y al enroque en la Secretaría de Hacienda y Pemex: José Antonio González Anaya dejó la dirección de Pemex para encabezar la secretaría que dejó José Antonio Meade, al mismo tiempo que el titular del Instituto Mexicano del Seguro Social, Mikel Arriola, dejó esta dependencia para ser el candidato priista a jefe de Gobierno de la Ciudad de México.

Finalmente, indicó que estos cambios estuvieron presionados por los tiempos electorales y no por la eficacia en los resultados. “El gobierno de Peña Nieto entra en su último año de gobierno sin un titular de la Procuraduría General de la República avalado por el Senado, sin un fiscal anticorrupción y con importantes saldos y críticas en dependencias como la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, donde mantiene a su titular, aun cuando los escándalos de corrupción y accidentes como los del Paso Express de Cuernavaca han demostrado la mala gestión de Gerardo Ruiz Esparza”.