Domingo 01 de abril del 2018

Acusan de arbitrario al Senado por aprobar leyes al vapor que someten al pueblo

La senadora ciudadana Martha Tagle se sumó a la exigencia dirigida al presidente Enrique Peña Nieto para que regrese al Congreso la reforma que el senado aprobó a la Ley General de Salud y que permite a médicos y enfermeras negar cualquier atención que esté en contra de sus valores éticos y morales.

Lo que se debe garantizar en la ley, dijo la legisladora, es que cualquier persona pueda ser atendida sin discriminación en el Sistema Nacional de Salud y debe contar con personal no objetor, de tal modo que el derecho a la salud debe estar por encima de la objeción de conciencia.

"El Senado de la República, de manera arbitraria, aprobó un artículo que permite a los trabajadores del sector salud negar cualquier servicio, desde una consulta hasta una intervención sólo por ideas que pueden ser clasistas, racistas, sexistas, homofóbicas, o basadas en ideas religiosas", explicó.

Tagle Martínez lamentó que los derechos de las mujeres sean moneda de cambio por intereses políticos en tiempos electorales, y están dispuestos a acordar retrocesos con este tipo de reformas que restan derechos a las mujeres y a diversos grupos sociales.

Exigió al presidente Enrique Peña Nieto regresar esta reforma al Congreso, a fin de que sea revisada y modificada. "Si esto no se cumple, se solicitará a la Comisión Nacional de Derechos Humanos una acción de inconstitucionalidad", advirtió.

Añadió que durante la breve discusión que se dió sobre el tema se propuso una modificación a la redacción que se negaron a aceptar, para poder garantizar el derecho de salud: "Estamos hablando de cosas tan amplias como la negación de transmisión de sangre, administrar la píldora anticonceptiva, o la interrupción legal del embarazo", expuso.

Finalmente, Tagle Martínez lamentó que el mismo Congreso dé un argumento legal a la objeción de conciencia cuando ya de por sí el sistema de salud es bastante deficiente. “Esta reforma aumenta en todas sus formas la discriminación y resta derechos que son reconocidos internacionalmente para la mujer y para todos los grupos sociales”.