Jueves 12 de octubre del 2017

En México se produce vainilla sintética elaborada con excremento de vaca y se vende para helados

Por Guillermo Pimentel Balderas

Investigadores y académicos del campo mexicano denunciaron el contubernio que existe entre la delincuencia organizada y los procesadores de la vainilla, pues este producto es muy lucrativo pues ya terminado su precio oscila entre los 7 mil y hasta los 12 mil pesos por kilo.

Por ello, es lamentable que mayoritariamente se comercializa en el mercado nacional vainilla sintética elaborada con excremento de vaca, que es muy barata y es utilizada en la elaboración de helado.

La vainilla, es considerada como “oro negro” para la delincuencia lo que ha provocado una producción a la baja en forma dramática y que tiende a extinguirse.

No obstante que la vainilla es un cultivo de origen mexicano y que hoy enfrenta el problema de reducción alarmante en su producción con riesgo de desaparecer, además “se tiene que defender con las armas” ante el robo de que son víctimas los productores por parte de la delincuencia organizada.

Actualmente, México ocupa el lugar 21 con una escasa producción de apenas 400 toneladas, muy por abajo de Madagascar, Indonesia, India y Holanda principales naciones productoras.

Juan Carlos Guzmán Salas, profesor e investigador de fitotecnia de la Universidad Autónoma Chapingo (UACh), denunció el contubernio que existe entre la delincuencia organizada y los procesadores de vainilla y, por su parte, Araceli Pérez Silva, profesora investigadora del Instituto Tecnológico de Tuxtepec, Oaxaca, señaló que mayoritariamente se comercializa en el mercado nacional vainilla sintética elaborada con excremento de vaca.

“La esencia de vainilla es muy barata y es utilizada en la elaboración de helado”, indicó Pérez Silva.

La profesora investigadora comentó que los productores mexicanos tienen una demanda extraordinaria de vainilla, pero lamentablemente no pueden satisfacer las solicitudes del extranjero y las nacionales.

Comentó que a pesar de que México es país origen de vainilla y cuenta con su denominación respectiva, no está entre los principales productores como son Madagascar, Indonesia, India y Holanda.

Aseguró que si el productor contara con apoyos y elevara su producción, éste saldría de su pobreza; por lo tanto, expresó, debe existir una política de Estado porque la vainilla es un producto que se domesticó en México, es un cultivo originario que se dio a conocer en el mundo y que durante 300 años fuimos el único país productor de ahí que todos “debemos poner nuestro granito de arena para rescatar este cultivo”, convocó.

En el marco del Tercer Día del Foro Campesino celebrado en la Universidad Autónoma Chapingo, se analizó la problemática de la producción, procesamiento y comercialización de la vainilla, donde el Subdirector de Extensión y Servicio de la UACh, Pedro Ponce Javana, consideró urgente impulsar, desde la academia, una política pública para esta orquídea.

El investigador sostuvo que no basta con que Chapingo aumente la producción de alimentos, es necesario que como universidad se rebasen fronteras y hacer políticas públicas, que la institución sea considerada en la toma de decisiones.

Sin embargo, lamentó que “el Estado no considere a la Universidad Autónoma Chapingo en la decisión de la política pública de este país”. Sobre la realidad de producción, procesamiento y comercialización de la Vainilla, Juan Carlos Guzmán Salas, profesor – investigador de la Universidad Autónoma Chapingo de Fitotecnia-, opinó que urge resembrar estos cultivos, darle seguridad al campesino ya que el valor tan alto que tiene genera “una cadena de robos y corrupción entre los que roban la vainilla y los procesadores que, de forma ilegal la procesan”.

El robo es generalizado, aproximadamente un 80% de los productores ha tenido problemas de robo en su parcela, a pesar de que ellos se organizan, pero lamentablemente hace falta una infraestructura especializada que detecte dónde se procesa vainilla robada.

Indicó que es frustrante que el campesino la siembre para ver el resultado del ciclo; de tres años de producción, y se la roben en minutos ya que tan sólo un kilo de vainilla verde anda 500 pesos.

Para estos campesinos son necesarios, “no regalos de dinero”, sino créditos blandos porque dentro de la cadena productiva, éste es el menos retribuido con el valor del cultivo y únicamente le pagan un 10 o 20 por ciento del valor comercial, opinó.

Entre los ponentes, David Benítez, Juan Diego Ramírez, Enrique Pasos Pérez y Emilio García, coincidieron en que la población que asiste a los planteles ubicados en Chiapas, Guerrero, Morelos, Puebla, son discriminados.

Por ello, coincidieron en que se requiere continuar con este intercambio de experiencias a fin de captar mayor población que quiera estudiar.