Jueves 16 de noviembre del 2017

Preocupa a campesinos enfrentar engorrosas reglas de operación para acceder a programas

Por Guillermo Pimentel Balderas

Organizaciones campesinas del país consideran que el presupuesto para el agro en 2018 es solo un paliativo pues, advirtieron, que será una vez más inercial y nada productivo y junto con unas políticas de desidia, el campo mexicano se enfila a aumentar las tierras ociosas.

Aseguraron que el pequeño agricultor ha caído en manos del agiotismo, quien le presta al productor con una tasa de hasta 30% para financiar su producción y no dejar su tierra ociosa.

Son los productores de maíz y trigo presa fácil de las deudas ya que no se les ha entregado sus apoyos a través de precios objetivo. Esta situación, ha propiciado el descontento de los campesinos quienes ven frustrados su trabajo de cosechar buenos volúmenes de maíz o trigo, externó el Secretario General de la Alianza Campesina del Noroeste (ALCANO), Raúl Pérez Bedolla.

En entrevista, el dirigente de ALCANO consideró que el Presupuesto autorizado por el Congreso de la Unión, para el campo para 2018 es sólo un paliativo para la agricultura mexicana, pues por tercer año consecutivo tanto el Programa Especial Concurrente (PEC) y a la Sagarpa se les asigna un presupuesto a la baja con respecto al año 2015.

Explicó que para el PEC 2018, aun cuando observa un aumento de 4.83% que significa un monto de 334,314 millones de pesos, con respecto al aprobado en 2015, es inferior pues en ese año fue de 353,008 millones de pesos; mientras que para la Sagarpa el ajuste a la alza fue de 2.22% con un monto de 72,125.5 millones de pesos, cantidad menor a la aprobada para la dependencia hace dos años cuando se le asignaron 92,142.0 millones de pesos.

Dijo que la preocupación de las diferentes organizaciones campesinas que integran el Congreso Agrario Permanente pues además del bajo presupuesto “hay que enfrentar en 2018 las engorrosas reglas de operación para acceder a programas, los graves retrasos en la asignación de recursos y por si fuera poco en el tercer trimestre del próximo año entra en vigencia la veda electoral y, además, los recortes al presupuesto que se presentarán a lo largo del ejercicio fiscal 2018”.

Reconoció que se les falló a los campesinos. No se logró la Reforma al Campo ofrecida por el presidente Enrique Peña Nieto en 2013, no se modificaron las políticas públicas pues se mantienen las de 1994, no hubo reorientación de los programas, y la renegociación del TLCAN, el campesino no está incluido en las discusiones.

Pérez Bedolla, mencionó que el próximo año habrá sequía de recursos pues difícilmente la Sagarpa, Sedesol, Sedatu, entre otras dependencias federales, podrán ejercer el presupuesto autorizado ya que arrastran adeudos con las diferentes organizaciones campesinas desde el 2015.

En ese sentido, señaló que se avecina una serie de protestas contra la Secretaría de Agricultura por parte de las organizaciones campesinas ante la falta de cumplimiento en el pago de compromisos adquiridos durante el presente año.