Miércoles 22 de noviembre del 2017

Insisten panistas en que no aceptarán un fiscal electoral que sirva de comparsa al gobierno y al PRI

Los senadores del Partido Acción Nacional (PAN) se opondrán a cualquier intento del Partido Revolucionario Institucional (PRI) y sus aliados de imponer un fiscal electoral cuate o amigo, después de haber eliminado de la convocatoria que los candidatos no cuenten con una serie de requisitos partidistas, manifestó el coordinador Fernando Herrera Ávila.

“Esperamos que el partido del gobierno no caiga en la tentación de querer poner un fiscal a modo, porque eso entrampará el proceso de elección”, manifestó.

Herrera Ávila dijo que el compromiso del Senado de la República es votar el nombramiento antes del 15 de diciembre, de acuerdo con el calendario de la convocatoria aprobada el jueves pasado.

El legislador por Aguascalientes destacó que hay nerviosismo en el Gobierno federal por este proceso legislativo, cuyo antecedente inmediato es la remoción autoritaria del titular de la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electoral (Fepade), de la cual no se han dado explicaciones a la sociedad sobre las motivaciones de esta decisión.

Ante los ojos de la sociedad, es claro que el Gobierno federal y su partido quieren una fiscalía electoral amiga; una fiscalía afín a sus intereses político-electorales, que deje de perseguir los delitos del pasado, del presente y los que pudieran cometerse en las elecciones del 2018, dijo.

“Quieren alguien que les dé ventaja en un proceso electoral en el que, por anticipado, ya se sienten derrotados”, sostuvo.

El senador panista recordó que el PRI y sus aliados hicieron en el Senado diversos amarres para eliminar párrafos que impedían que el próximo titular de la Fepade tuviera nexos partidistas, por lo que es de presumir que estén pensando en un perfil con esas características.

Al respecto, puntualizó que los senadores de Acción Nacional se opondrán a cualquier decisión unilateral del PRI.

La elección tendrá que darse por el consenso de los grupos parlamentarios, toda vez que en esta ocasión deberá contar con el aval de las dos terceras partes de los senadores presentes el día de la sesión.

“Tiene que haber consenso. Nosotros no vamos a aceptar un fiscal que sirva de comparsa al Gobierno federal y a su partido. Se trata de un nombramiento relevante, y por ello es importante que el titular sea apartidista, que garantice un proceso electoral justo y que sea un árbitro imparcial”, subrayó.