Martes 28 de noviembre del 2017

Meade Kuribreña de inmediato se puso la camiseta y habló ya como precandidato

Una vez recibido el banderazo a la contienda electoral, y a la más pura usanza priísta, José Antonio Meade Kuribreña acudió a despedirse de sus compañeros en la Secretaría de Hacienda y Crédito Público y de inmediato se trasladó a la Confederación de Trabajadores de México, CTM, considerado el sector más fuerte del partido, para iniciar la acostumbrada pasarela ante las bases.

“Voy a solicitar mi registro como precandidato a la presidencia”, expresó un Meade Kuribreña, muy sonriente, al tiempo que agradecía el manifiesto apoyo de sus ex colaboradores.

Ahí comenzaron los discursos de campaña proselitista, porque dijo: “Emprenderé el proyecto presidencial con la convicción de que lo más importante es defender los intereses de México”.

Poco más tarde, prácticamente ya investido con la camiseta de precandidato presidencial externo del PRI, Meade fue recibido por cientos de trabajadores cetemista que, en medio de constantes interrupciones por largos periodos de aplausos, le manifestaron todo el apoyo de su organización como si se tratara de un militante distinguido y de larga trayectoria partidista.