Viernes 22 de diciembre del 2017

Siguen las malas noticias sobre la economía mexicana y así termina este 2017

El año 2017 está terminando como el peor año de la administración de Peña Nieto. El INEGI acaba de dar a conocer el Índice Global de la Actividad Económica (IGAE) de octubre, que registró un crecimiento de 1.5%, respecto al mismo mes de 2016. Con ello el crecimiento durante los 10 primeros meses del año sólo fue de 1.9%, sólo un poco más del 1.4% en el mismo periodo de 2013.

Así lo dijo la senadora Dolores Padierna Luna, al señalar que otros indicadores publicados esta semana también muestran una clara tendencia a la desaceleración: la inversión fija bruta cayó 2.6% en septiembre, acumulado una caída de 1.3% durante los primeros nueve meses del año. En el mismo periodo de 2016 había crecido 1.2%.

Añadió que en octubre la actividad industrial cayó 1.1%, lo que redujo su crecimiento 0.6% en lo que va del año, que se compara desfavorablemente al 0.3% que creció en el mismo periodo de 2016.

“También en octubre el valor de la producción de la construcción cayó 3.4%, acumulando una caía de 3.8% en los primeros 10 meses del año, mucho más del 1.6% que cayó en 2016”, aseguró la legisladora.

Explicó que las ventas en el comercio al menudeo también cayeron 0.1% en octubre, con lo que se redujo el dinamismo que había sostenido este sector y su crecimiento en lo que va del año fue de sólo 2.0%. En el mismo periodo de 2016, tuvieron un importante incremento 8.4%.

Por si fuera poco, precisó, la inflación sigue descontrolada y creciente. En la primera quincena de diciembre fue de 6.69% la mayor en lo que va del año. La inflación subyacente se ubicó en 4.90% y la reforma energética sigue maltratando a los consumidores: los precios de los combustibles y las tarifas eléctricas aumentaron 14.29% el mayor aumento del año.

En lo que va del mes, el peso se ha devaluado 4.0%

Padierna Luna mencionó que el Banco de México incrementó una vez más la tasa de interés objetivo y la ubicó en 7.25%, mucho más del 3.0% en que estaba en 2015. Esta medida restrictiva ha demostrado que no es suficiente para que la inflación disminuya y el tipo de cambio se estabilice, pero sí afecta al crédito y en consecuencia a la inversión y el consumo.

Si a estos pésimos resultados se suman las amenazas externas como la reducción de impuestos en los Estados Unidos y la incertidumbre sobre el futuro del TLCAN el panorama futuro es muy preocupante, pero lo es más ante la optimista visión del gobierno de Peña Nieto, que al no reconocer los enormes problemas del país y afirmar que todo está muy bien, impide el cambio de rumbo que urgentemente necesita el país, concluyó.