Sábado 17 de marzo del 2018

COLUMNA DE LOS PINOS: Enrique Peña Nieto

*80º Aniversario de la Expropiación Petrolera

En los próximos meses en democracia, los mexicanos tendremos la oportunidad de comparar la consistencia y la congruencia de distintas propuestas políticas para el desarrollo del sector energético.

Habremos de contrastar, en cada uno de los actores, las acciones de ayer con las posiciones de hoy; los dogmas del pasado con los postulados del presente. Las alternativas pasan por cancelar o preservar la libertad de los consumidores de elegir entre distintas opciones; de regresar a un modelo cerrado o privilegiar la apertura y la competencia; o por obligar a PEMEX a asumir riesgos excesivos, o permitirle asociarse con otras empresas, para seguir siendo la gran empresa petrolera de México.

Desempeño de PEMEX

En años previos el desempeño de Petróleos Mexicanos no correspondía a la magnitud de sus operaciones, mucho menos a su potencial, y había propiciado un gradual declive de su producción.

Tres factores que inhibían el buen desarrollo de PEMEX

PRIMERO: La inversión y el gasto no obedecían a las necesidades de la empresa, sino a las prioridades de las finanzas públicas.

SEGUNDO: PEMEX tenía que hacer toda inversión y asumir todo riesgo de manera directa, lo que limitaba considerablemente sus posibilidades de crecimiento.

TERCERO: El monopolio en la producción y distribución de petróleo, muchas veces con costos no reconocidos, obligó a la empresa a operar en mercados que no eran rentables.

Resultaba imperativo crear un nuevo régimen legal, que le permitiera a la empresa fortalecer sus operaciones, revertir el declive en la producción y generar mayor riqueza para los mexicanos.

El Pacto por México hizo posible establecer un acuerdo entre distintas fuerzas políticas representadas en el Congreso, para llevar a cabo una profunda reforma del sector energético y modernizar a PEMEX.

Como resultado de ese acuerdo histórico, el sector energético ahora tiene un marco legal moderno que alienta el desarrollo de sus industrias.

La Reforma Energética introdujo cambios estructurales que impulsan a la industria petrolera en su conjunto, al tiempo que promueven la productividad y la competitividad de PEMEX.

Hoy, PEMEX puede operar con una nueva visión y una nueva misión, lo que le permite orientar su actividad ya no solamente a la gestión de operaciones, sino a la generación de valor.

Hoy, se permite la participación privada en todos los mercados de hidrocarburos generando competencia, eficiencia e inversión; esto estimula la productividad de PEMEX.

Hoy las actividades de este sector son reguladas por entidades con autonomía técnica y mandatos legales que velan por el buen desarrollo de la industria. Esto contribuye a la sostenibilidad y la viabilidad de la empresa.

Hoy, el gobierno corporativo de PEMEX y su objetivo de ser rentable son complementarios, y tienen como fin último generar valor para la sociedad.

El sector energético está atrayendo más inversiones que nunca

Al concluir este sexenio se habrán formalizado compromisos de inversión por 200 mil millones de dólares, que serán la base para el crecimiento de este sector a lo largo de los próximos años. La industria petrolera mexicana, es decir, las y los trabajadores de PEMEX, han tenido un papel central en esta transformación; son mexicanos que con su esfuerzo y dedicación contribuyen al bienestar de todo México.