Martes 13 de junio del 2017

Investigación de vanguardia sobre la profundidad de la Tierra en el Centro de Geociencias de la UNAM

El Centro de Geociencias (CGeo) de la UNAM cumplió 15 años de existencia en su sede de Juriquilla, Querétaro, con 58 académicos y estudiantes que realizan investigación de vanguardia en ciencias de la Tierra, con un enfoque en problemas multidisciplinarios relacionados con sismos, historia y evolución de la corteza terrestre, vulcanismo presente y pasado, geodinámica computacional y geociencias ambientales, entre otros temas.

Gerardo Carrasco Núñez, director del CGeo, señaló que el festejo es una oportunidad para hacer una reflexión de lo que se ha hecho y diseñar estrategias para el futuro.

En 15 años, resaltó, se han titulado 110 estudiantes y se cuenta con cuatro programas académicos y al menos 10 grandes líneas de investigación. Destacan estudios básicos en geoquímica, geofísica y geología, pero también aplicaciones concretas como mapas de riesgos volcánicos, pronósticos de dispersión de cenizas y estudios sobre la contaminación del agua en Querétaro y Guanajuato.

William Lee Alardín, coordinador de la Investigación Científica, comentó que el CGeo es un polo de desarrollo de la UNAM en la región de Querétaro, un ejemplo de éxito y una instancia con mucho potencial de desarrollo en exploración.

Para hablar de avances, contribuciones y perspectivas en investigación, Luca Ferrari Pedraglio, investigador del Centro, destacó diversos estudios en donde son líderes: evolución tectónica y magmática, petrogénesis de arcos volcánicos, estudios de la Sierra Madre Occidental, edad y evolución tectónica de la parte sur del Golfo de California, y origen y evolución de rocas ígneas.

Harald Norbert Böehnel, también investigador del CGeo, explicó la importancia de estudiar mediante diversos métodos temas como el interior de la Tierra y la tectónica de placas en el pasado, relacionada con los sismos antiguos y actuales. Sobre estudios básicos, investigan las placas de subducción, nuevos yacimientos petroleros y sitios geotérmicos, así como el clima espacial que se genera por la relación entre el Sol y la Tierra.

Luis Mariano Cerca Martínez, académico de la misma entidad, refirió que desde el inicio del Centro se priorizó el estudio de los recursos naturales y energéticos. Destacó trabajos sobre yacimientos de agua en la región y análisis de sitios de recarga que han sido de gran utilidad para gobiernos y empresas, aunque siempre se ha priorizado la investigación básica.

Juan Pablo Bernal Uruchurtu, experto en geociencias ambientales, refirió que esos estudios dentro del CGeo incluyen a varios grupos cuyos trabajos tienen un alto impacto social y económico, como el monitoreo de volcanes activos, con sistemas de alertas para lahares y pronóstico de dispersión de cenizas.

De igual manera, analizan fenómenos de subsidencia y la creación del Centro de Evaluación de Riesgo Geológico, y desarrollan un modelo numérico del acuífero de Querétaro.

Ahí se investiga el efecto del cambio climático en el pasado y el paleoclima. La contaminación radiactiva del agua de la zona de Querétaro y Guanajuato es otra línea con gran impacto social.

Al concluir las charlas, se inauguró el Laboratorio Interinstitucional de Geocronología, un proyecto conjunto de la UNAM y el Centro de Investigación Científica y Educación Superior de Ensenada, con financiamiento del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología.

El equipo permite estudiar la corteza terrestre y contar con fechamientos precisos de diversos materiales geológicos. Para finalizar el festejo, se depositó una cápsula del tiempo.

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