Martes 22 de agosto del 2017

Contra el cerco mediático transnacional: Prisión, Gloria y Ocaso de Hugo Chávez

Héctor Tenorio Muñóz Cota, un periodista e investigador mexicano con 28 años de experiencia, es el autor del libro Prisión, Gloria y ocaso de Hugo Chávez, un análisis histórico y mediático del proceso político venezolano, desde el arribo del Comandante Hugo Chávez al poder.

Un libro, que a pesar de haber sido publicado por el Senado mexicano, se ha convertido, gracias a los esfuerzos de su autor, en una herramienta para combatir el cerco mediático internacional que se ha tejido en torno a la Revolución Bolivariana, quien hasta el día de hoy no repara en su lucha por cumplir con lo que cataloga como su misión de vida “Difundir las ideas y la verdad de Hugo Chávez”, razón por la que hoy está en Venezuela.

En el marco de su estrategia de difusión y divulgación, el autor llegó al Ministerio del Poder Popular para la Comunicación y la Información (MIPPCI) en busca de los Medios Alternativos y Comunitarios, para a través de ellos llevar su obra a la mayor cantidad de comunidades que fuera posible.

No pudimos dejarlo ir antes de lograr que nos concediera una entrevista exclusiva en la que nos diera parte de esta obra sobre Hugo Chávez visto desde el exterior.

La razón fundamental “El objetivo central y misión de Prisión, Gloria y ocaso de Hugo Chávez es difundir una visión, lo más objetiva posible, del proceso político que ha vivido Venezuela en los últimos 18 años. En el exterior, particularmente en México, hay una distorsión de todo este proceso, hay un gran desconocimiento, provocado principalmente por los grandes medios de comunicación y un poco también por una cuestión de poco interés de la población local que tiene sus propios problemas”. Con la intención fundamental de visibilizar la verdad.

Éste es el segundo libro que hago sobre Venezuela, (El primero fue Los Profetas del Golpe) con esa motivación, de mostrar lo que los grandes medios al servicio de los intereses del Capital y el Imperialismo quieren ocultar. “Por eso decidí incluir un manuscrito que me entregó, de primera mano, el Comandante Hugo Chávez Frías”.

El mencionado documento consta de 31 páginas en las que podemos constatar, con mucha claridad, “lo que pensaba en la cárcel, cuando estaba en Yare, en un momento además muy crítico. Se había perdido el 04 de febrero, tras haber ya experimentado la derrota del 27 de noviembre y en ese momento el comandante estaba aislado y sin posibilidades de una pronta salida y tuvo la amabilidad de responderme de su puño y letra 13 preguntas”.

La naturaleza de la obra El libro se trata de una revisión sobre como la Revolución Bolivariana ha enfrentado el reto mediático y como en muchos de los casos ha estado en desventaja, “no se han aplicado las metodologías adecuadas para enfrentar a este monstruo que significa el capitalismo”. El mismo Hugo Chávez lo reconoció, cuando señaló que estaban enfrentando a Goebbels, “tanto así que el golpe de abril de 2002, es un golpe hecho por la televisión, que fue exitoso en un primer momento, aunque luego se revirtió”.

Es todo un aporte para la historia, un golpe para la historiografía oficial mexicana, “es un libro de corte histórico presentado en forma de crónica de gran aliento, basado en una investigación muy seria y profunda, con diversidad de fuentes que con mucho esfuerzo se ha logrado difundir”.

” Yo soy licenciado en comunicación social por eso mi libro es toda una revisión de lo mediático, es toda una revisión de la historia de Venezuela, antes y después de la llegada de Hugo Chávez, sus logros y sus desaciertos”.

En los 18 años de la Revolución Bolivariana, el gobierno de México no había tenido ninguna actuación concreta en contra de Venezuela, había rechazo, pero no había ataques concretos. “Eso cambió de un perfil bajo, a un perfil alto activo y la razón es la negociación del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y Canadá; México está jugando un papel de adulador tratando de quedar bien con el imperio y la mejor manera de coquetear con Tío Sam ha sido atacando a Venezuela”, más que por convicción o rivalidad, simplemente porque es oportuno para quienes dirigen el Estado mexicano.

Un strike a la canalla pro imperialista Este libro fue publicado por el senado de la República, con el dinero del gobierno mexicano, “lo cual es toda una ironía de la vida, pero logré colar el proyecto y lo publicaron. Tienen que cumplir una cuota de publicaciones y unos gastos y lo publicaron sin revisarlo, “cuando cayeron en cuenta que había publicado el pensamiento de nuestro presidente eterno, líder eterno, hermano eterno Hugo Chávez casi se infartan, fueron 1000 ejemplares que se editaron en 2015”.

A mí me dieron 800 ejemplares y como no se pueden vender “yo me fui, por mi cuenta, a varios puntos del país, la Feria del Libro de Pachuca, a Michoacán, a Ciudad de México, a Puebla, a cualquier plaza que me invitaran o cedieran espacio para hacer presentaciones de mi libro y difundir la verdad de Venezuela y de este gran hombre y me encontré que he roto mitos y mentiras porque la gente vive allá engañada pensando que aquí hay una dictadura”, en mi país la única imagen que aparece allá en los medios es la de Freddy Guevara y su pandilla.

Esta lucha de Venezuela es una lucha contra un gigante, una lucha que yo he decidido dar. “Me ha costado trabajo ser Chavista, una posición así en México tiene un costo muy alto, puede crear miles de problemas, te marca la gente del gobierno y te sigue los pasos, la gente del Senado, indignada, me vetó y me presionó pero en todo caso el bien estaba hecho, porque con sus recursos se habían difundido 31 páginas desconocidas de Hugo Chávez”.

Persiguiendo los sueños Me quedaban 200 libros y decidí otra vez sacrificar todo, sin duda lo que haría Hugo Chávez o Simón Bolívar cuando se tiene una misión en la vida, y la mía es difundir el pensamiento de Hugo Chávez y la verdad de la historia de Venezuela. Por ello decidí juntar mis ahorros y dejar mi trabajo, mi casa, mi gente y venirme con esos 200 libros.

---o--- VA EN CULTURA---------------- Zihuatanejo, ciudad piloto en proyecto México-Japón que busca mitigar el riesgo por terremotos y tsunamis

A dos años de haberse iniciado la colaboración científica entre México y Japón en la que se busca reducir el riesgo por terremoto y tsunami en la brecha sísmica de Guerrero —localizada entre la localidad de Papanoa y Acapulco— a través del proyecto “Evaluación del peligro asociado a grandes terremotos y tsunamis en la costa del Pacífico mexicano para la mitigación de desastres”, Víctor M. Cruz Atienza, responsable de la iniciativa en México, comentó los principales avances en entrevista para la Academia Mexicana de Ciencias.

“El lugar piloto donde se llevan a cabo todos los eslabones del proyecto es Zihuatanejo, municipio en donde se han realizado esfuerzos muy importantes con la comunidad, en las escuelas, con las autoridades de Protección Civil. La idea es extender el trabajo a otras comunidades como Acapulco”, dijo el especialista en física de sismos.

Con el apoyo del Centro Nacional de Prevención de Desastres (CENAPRED) —integrante de la colaboración internacional— un equipo de japoneses ha visitado el sitio, sobre todo los especialistas dedicados a atender la mitigación del riesgo. Ahí han adquirido información en cuanto al catastro de la ciudad, la distribución de las construcciones, el tipo de uso que se les da y su distribución geográfica.

Dicha información les servirá para elaborar un mapa tridimensional de la ciudad que permitirá simular una eventual inundación por tsunami y la evacuación de su población con el fin de identificar estrategias eficaces de protección civil, las alturas que alcanzarían las olas en la bahía y la distribución de una inundación en la ciudad.

El equipo japonés-mexicano ha visitado también colegios para realizar simulacros instrumentados e intercambiar puntos de vista con profesores, autoridades municipales y Protección Civil con el fin de generar material didáctico y educativo para la población.

La prioridad antes de concluir el año, indicó el investigador del Departamento de Sismología del Instituto de Geofísica de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), es terminar de instalar la red de observación sismo-geodésica anfibia (que se encuentra en mar y tierra), ya que a principios de enero comenzará el siguiente sismo lento en Guerrero, un tipo de terremotos que no emiten ondas sísmicas, duran más o menos ocho meses cada uno y se repiten cada cuatro años.

Estos sismos lentos tienen implicaciones importantes en la ocurrencia de terremotos potencialmente destructivos, por lo que su estudio es crítico para estimar el peligro sísmico. No es una certeza que vaya a comenzar ese mes pero existen razones sólidas para suponerlo, comentó Cruz Atieza

Por ese motivo, el 10 de noviembre zarpará el buque oceanográfico “El Puma” de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) para instalar todos los instrumentos submarinos y hacer las mediciones iniciales de GPS acústicas, nuevas en su tipo en México, y entre las primeras a nivel mundial.

Para llevar a cabo los trabajos vendrán expertos de Japón quienes se sumarán al grupo de mexicanos, informó el doctor por la Universidad de Niza Sophia-Antipolis. La expedición concluirá el 23 de noviembre. Así, se espera que en los primeros meses de 2018 se tengan los primeros datos colectados de esta gran red de observación.

Instrumentación La red de observación sismo-geodésica será útil para medir la deformación de la corteza continental por la subducción de la placas de Cocos por debajo de la de Norteamérica y sus propiedades, captar señales sísmicas de muy baja amplitud, entender la física de los procesos de deformación, y para resolver otras preguntas e inquietudes que contribuirán a cuantificar el potencial sísmico de la brecha sísmica, el peligro asociado al movimiento fuerte del suelo y a un eventual tsunami a través de simulaciones computacionales altamente sofisticadas.

La red completa tendrá más de 30 estaciones sismológicas y 45 geodésicas en la brecha sísmica de Guerrero, en tierra y mar. Las estaciones geodésicas consistirán en GPS, GPS acústicos y sensores de presión hidrostática que permitirán medir deformaciones lentas en la corteza. Un Wave Glider equipado con tecnología de frontera permitirá hacer las mediciones de GPS acústico, y será el segundo dispositivo de esta naturaleza en el mundo, refirió el investigador.

“Es un desafío enorme a nivel mundial porque no hay experiencia previa con este dispositivo. Para ello estamos colaborando con la Universidad de Singapur, con una empresa inglesa y otras dos estadounidenses para integrar todos los instrumentos que irán en el Wave Glider, un equipo autónomo, que contendrá dos antenas GPS, un giroscopio óptico, una unidad de control y un transductor, entre otros”.

El equipo se impulsará con el oleaje y permanecerá en un mismo lugar por encima de las estaciones ancladas en el fondo del mar, emitiendo señales acústicas y recibiendo las señales acústicas del fondo marino.

Entre las labores a realizar está la colocación de sismómetros de fondo oceánico y sensores de presión hidrostática que van anclados al fondo del mar (hasta 5000 metros de profundidad) para observar deformaciones verticales de la corteza continental producidas por el movimiento de las placas, y también instrumentos que permitirán medir la deformación vertical del lecho marino, “ha sido compleja la logística porque es una red de observación sismo-geodésica muy diversa”, destacó Víctor M. Cruz.

Taller de trabajo en Japón Del 26 al 28 de julio de 2017 en Nara, Japón, se llevó a cabo un taller de trabajo con la asistencia de 26 científicos mexicanos y 30 de aquel país en el que se presentaron los avances y perspectivas del proyecto que cuenta con el apoyo del consorcio japonés Alianza para la Investigación en Ciencia y Tecnología para el Desarrollo Sostenible (SATREPS, sus siglas en inglés), la UNAM, el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), el CENAPRED y otras agencias japonesas, como la Agencia de Cooperación Internacional de Japón (JAICA, sus siglas en inglés) y la Agencia de Ciencia y Tecnología de Japón (JST, siglas en inglés).

Durante los tres días de trabajo hubo discusiones y se formaron mesas de trabajo entre los grupos A, B y C en que está estructurado el proyecto. El grupo A tiene la tarea de instalar y explotar los equipos que conforman la red sismo-geodésica, el grupo B construirá modelos tridimensionales de terremotos y tsunamis para la estimación del peligro a partir de las observaciones, y el grupo C integrará toda la información científica generada para hacer mapas de riesgo, estrategias de comunicación en materia de prevención, generación de materiales didácticos y educativos para reducir la vulnerabilidad en la población guerrerense.

“Fue una discusión muy rica, vasta, muy bien organizada de tres días intensos donde se expusieron los adelantos en cada uno de los tres grupos de trabajo”, explicó.

De acuerdo con el programa, hubo presentaciones orales de 20 minutos en las que cada investigador explicó los avances en sus trabajos, así como de sus carteles, y el último día, en la sesión de trabajo, se discutió el plan de acción para los próximos tres años. El proyecto es coliderado con Yoshihiro Ito, profesor de la Universidad de Kyoto.

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