Sábado 27 de enero del 2018

Entregan medallas a los ganadores de la XXVII Olimpiada Nacional de Biología

Un total de quince estudiantes de nivel bachillerato se hicieron acreedores a la medalla de oro de la XXVII Olimpiada Nacional de Biología (ONB), que se realizó en Chetumal, Quintana Roo. Los triunfadores de este año se prepararán para ser seleccionados entre los ocho jóvenes que podrán representar a México en la 29ª Olimpiada Internacional de Biología, en Irán; o en la XII Olimpiada Iberoamericana de Biología, en Ecuador.

Los ganadores de la presea dorada de este año fueron: Luis Hernández González y Emilio Tlaxcalteca Cruz (Veracruz); Alexis Carreño Ibarra y Sara Bautista Cruz (Oaxaca); Rodrigo Díaz de León Martínez (Durango); Armando López Tristán (San Luis Potosí); Kevin Rojas Guzmán (Nuevo León); Francisco Valverde López (Coahuila); Daniel Sánchez González (Jalisco); Diego Maldonado de la Torre (Baja California); Alejandro Chávez Esquivel y Leslie Hinojosa Barrera (Estado de México); y José Jara Sarracino, Misraim Moroqui Cárdenas y Lilia Ochoa Covarrubias (Sonora).

Durante la ceremonia de clausura del certamen que organiza la Academia Mexicana de Ciencias (AMC), Cristina Revilla Monsalve, coordinadora de la ONB, digirió palabras de aliento y felicitación a los jóvenes a quienes dijo que por el hecho de haber participado en el certamen “son ya diferentes y al serlo pueden cambiar muchas cosas en el futuro de México, sigan adelante, este es el primer paso”.

Revilla hizo un recuento de las actividades que desde el 21 de enero y hasta hoy jueves tuvieron lugar con motivo del concurso de ciencia. De los 174 concursantes iniciales (103 hombres y 71 mujeres) provenientes de 30 entidades del país, que presentaron el examen teórico, 80 avanzaron a los exámenes prácticos en los laboratorios del Instituto Tecnológico de Chetumal (ITCH).

Las pruebas prácticas consistieron en la identificación las diferentes etapas de desarrollo del pez cebra, identificar estructuras de diferentes insectos, sumergir papa en diferentes concentraciones de azúcar y observar los cambios en el peso de los trozos del tubérculo, así como la prueba de cromatografía.

“Si bien vinieron a aprender y a demostrar sus conocimientos, también vinieron a divertirse y conocerse; los invito a que se sigan preparando y que confíen en sus capacidades”, les expresó la investigadora, integrante de la AMC.

El director del ITCH, Mario Vicente González Robles, enfatizó en que la biología es un área de la ciencia en continuo cambio, como el caso de la genética que está revolucionando el mundo, y aprovechó su participación para reconocer el valioso trabajo que realizan los delegados y los maestros que han acompañado, guiado y entusiasmado a los estudiantes en su gusto por la ciencia.

Quienes también dirigieron unas palabras en el marco de la a premiación que se llevó a cabo el Anexo del Centro de Información José Vasconcelos del ITCH, fueron los estudiantes Juan Pablo Rivera, de la Universidad Autónoma de Guanajuato, y Adrián Gasca Tehuintle, de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, ganadores de plata y bronce, respectivamente, en la XI Olimpiada Iberoamericana de Biología.

Los dos exolímpicos coincidieron en que participar en la ONB es una experiencia que cambia la vida, y ambos motivaron a los concursantes que este año participaron para que sigan aprendiendo y luchando por cumplir sus metas.

Y como un reconocimiento a la labor que desempeñó en la organización de la XXVII ONB, la delegada de Chetumal de la ONB, Selene Sánchez, recibió un reconocimiento.

En el presídium estuvieron presentes diversas autoridades del medio educativo y científico del estado de Quintana Roo, así como de la ciudad de Chetumal.

El compromiso, clave para triunfar en la ONB

Daniel Sánchez, el joven de Jalisco ganador de una de las medallas de oro, se consideró afortunado por haber superado el examen teórico, aunque calificó de “complicados los exámenes prácticos”, y aunque para él la suerte jugó a su favor también reconoció que su dedicación y compromiso fueron su principal ayuda.

“Quiero estudiar medicina, en parte porque mi papá es médico, pero en especial porque me gustaría ayudar a los demás”, dijo el estudiante de 17 años que el año pasado se enteró de la ONB y no dudó en participar.

Para Leslie Hinojosa, de 17 años, proveniente del Estado de México y ganadora de una medalla de oro, poder estudiar, entender y respetar la naturaleza es necesario para encontrar el sentido de nuestra existencia, por ello está segura de que la biología es la carrera que quiere elegir. Y pese a que los exámenes le resultaron con cierta dificultad, le permitieron aprender de temas tan complejos como el ADN.

“Lo que me ha dejado esta olimpiada es darme cuenta de lo importante que es el compromiso y quiero agradecer a las personas que están detrás de la organización, pero también a todos lo que realizan investigación en nuestro país, ya que de alguna manera son un ejemplo a seguir”, expresó la joven.