Viernes 20 de octubre del 2017

Ponen bajo la lupa a los astrocitos para estudiar su funcionamiento

¿Por qué se deterioran las funciones cognitivas en las personas con el paso de los años?, ¿por qué algunas personas llegan a la vejez lucidas y otras presentan condiciones menos favorables?, son algunas de las preguntas que forman parte de la investigación que realiza Mónica López Hidalgo, del Departamento de Investigación Biomédica de la Universidad Autónoma de Querétaro.

Los cambios morfológicos y funcionales del cerebro asociados al deterioro cognitivo eran, hasta hace unos años, explicados tomando en cuenta la función de las neuronas. Sin embargo, ahora se sabe que las células gliales, en particular los astrocitos, en conjunto con las neuronas permiten el adecuado funcionamiento del cerebro, explicó la investigadora que se hizo acreedora a una de la Becas para Mujeres en la Ciencia L´Oréal-Unesco-Conacyt-AMC 2017, en el área de ciencias naturales.

Los astrocitos son un tipo de células gliales que tienen estrecha relación con las neuronas, participan en la comunicación sináptica formando la sinapsis tripartita. Los astrocitos no son células pasivas, al contrario, son capaces de responder a la actividad neuronal liberando sustancias neuroactivas, por lo que establecen una comunicación bidireccional con las neuronas.

Acerca del proyecto “Interacciones neuro-gliales y su participación en el deterioro de las funciones cognitivas asociados al envejecimiento”, Mónica López mencionó en entrevista para la Academia Mexicana de Ciencias que los astrocitos responden a la activación de sus receptores con cambios en la concentración de calcio intracelular, lo que puede llevar a la liberación de sustancias neuroactivas (gliotransmisores) como glutamato, ATP, GABA, endocanabinoides, D-serina, entre otros.

“En el laboratorio se ha estudiado el papel que tienen los astrocitos en los procesos cognitivos, pero estos estudios se han hecho en su mayoría en ratas jóvenes, por lo que las interacciones neuro-gliales en el cerebro envejecido son poco claras. De ahí que uno de los objetivos del proyecto es identificar el cambio en el funcionamiento de los astrocitos en su interacción con las neuronas, tanto en ratas viejas como en jóvenes”, señaló la doctora en ciencias biomédicas.

La investigadora y sus colaboradores se han enfocado en el desarrollo de un microscopio miniatura que se pueda introducir en el cráneo de las ratas, lo que va a permitir observar el funcionamiento de los astrocitos en diferentes etapas del desarrollo de ratas de 12,18 y 24 meses, tanto en condiciones de reposo como durante la ejecución de tareas de aprendizaje, memoria, flexibilidad cognitiva o de función.

Aunque el envejecimiento comienza después de los 60 años, señaló Mónica López Hidalgo, la disminución de las funciones cognitivas ocurren a partir de los 30 años, lo que se manifiesta con una disminución en el aprendizaje, la memoria, la atención y la flexibilidad cognitiva.

“Queremos analizar la función de las neuronas y de los astrocitos a través de diferentes etapas y no solo en el envejecimiento”, indicó la joven científica, quien precisó que su interés se centra en el estudio en etapas tempranas, alrededor de los 30 años, cuando las funciones cognitivas empiezan a disminuir. “Así, la investigación va en el sentido de disminuir, retrasar o prevenir el deterioro de las funciones cognitivas”.

Para esto, la investigadora busca enfocarse en el aminoácido D-serina, una sustancia endógena que se libera desde la gestación y que ayuda a que el sistema nervioso central se desarrolle adecuadamente. Además, es importante en los procesos de plasticidad sináptica y funciones cognitivas como el aprendizaje, la memoria y la atención, “queremos analizar el papel de la D-serina en el deterioro de las funciones cognitivas en etapas tempranas con el fin de disminuir o incluso prevenir dicho deterioro”.