Lunes 26 de marzo del 2018

COLUMNA DE LA CORTE: José Ramón Cossío Díaz

*Ante las desigualdades sociales urge repensar el constitucionalismo

El ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), José Ramón Cossío Díaz, aceptó que actualmente los Estados nacionales no tienen la potencia para controlar y regular los fenómenos internacionales y la herramienta que ha sido el constitucionalismo resulta ineficaz para lograr los beneficios que originalmente se plantearon.

Ante ello, planteó la necesidad de modernizar el constitucionalismo, debido a que las condiciones sociales, políticas y económicas han superado la infraestructura jurídica de los Estados Nación, por lo que se requieren medidas supranacionales.

Al dictar la conferencia magistral “Retos actuales del Constitucionalismo”, en el marco de la Cátedra José Luis de la Peza, en la Escuela Libre de Derecho, Cossío Díaz destacó que en la actualidad son diversos fenómenos los que rebasan el andamiaje jurídico local, nacional e internacional, pues son problemas que superan a las naciones e impactan en varias zonas geográficas del mundo.

Acompañado de los magistrados del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), Felipe de la Mata Pizaña y Reyes Rodríguez Mondragón, el ministro de la SCJN recordó que el constitucionalismo surgió en el siglo XVII con el fin de que los ciudadanos pudieran defenderse ante la estructura del Estado Nación, y por ello se crearon andamiajes jurídicos, leyes, organismos de apoyo y ayuda en pro de los derechos de los gobernados.

Durante su disertación, Cossío Díaz destacó que muchos de los problemas no son nacionales y se requiere de decisiones universales o supranacionales que permitan dar soluciones globales a las poblaciones afectadas, por ejemplo, comentó que las empresas multinacionales toman decisiones de inversión, subasta o venta de acciones, sin considerar el desempleo que pudieran generar.

Destacó que en este caso hay dos elementos fundamentales: la incapacidad de regulación del Estado y la presencia de las empresas multinacionales en un área geográfica importante, y preguntó “¿que causa más daño, los fondos o inversiones de una multinacional o la acción de una autoridad pública?”.

Otro caso del rebase de las políticas y del constitucionalismo, son los fenómenos de migración, por ejemplo, grupos que van de América Latina hacia los Estados Unidos y que cruzan México, ese tipo de acciones no las puede frenar un Estado Nación. Lo mismo, se presenta en el caso de Europa donde los habitantes ya sea de Asia o África, buscan mejores condiciones de vida en los países europeos y los estados de Grecia y Alemania, entre otros, no los pueden frenar.

Ante este panorama, el ministro Cossío Díaz planteó la necesidad de repensar un constitucionalismo moderno con normas supranacionales en beneficio no sólo de una nación, sino de toda un área geográfica que incluya a varias naciones, para que se tenga una visión universal.