Martes 13 de junio del 2017

CONFLICTO: Por Octavio Aristeo López

*Seguir en el autoritarismo

Existen fuerzas políticas ocultas que quieren un México autoritario, el autoritarismo; que surja el México autoritario; que se privilegie el conflicto porque viven en lucha permanente. Que corra sangre mexicana. No están ajenas las actividades de la Embajada Norteamericana ni de la CIA en México, el gobierno norteamericano está inmerso en las actividades políticas del gobierno mexicano.

Entonces, existen inquietudes autoritarias entre los tecnócratas que están en los partidos políticos más importantes de México, pero la cultura política de los mexicanos es otra, es democrática y revolucionaria, jamás autoritaria, la historia demuestra esta razón, incluso, la clase política gobernante está convencida de la razón histórica.

La burocracia y la tecnocracia, viven de la política y no para la política; viven de sus privilegios administrativos, de sus patrimonios administrativos, no son dinámicos, son elefantes blancos que quebrantan las instituciones y convertirlas en cargas pesadas.

Los tecnócratas, están ahora por el constitucionalismo oligárquico separado del pueblo mexicano, y están siempre deseosos de privilegios y, el no tener el apoyo de las fuerzas políticas de México, buscan apoyos en el exterior para imponer una paz a cualquier costo, como las prácticas aplicadas en la época colonial y en el porfiriato; el primero origino la independice de 1810 y el segundo la Revolución Mexicana de 1910.

No son capaces de mantener un país estable, y el ser débiles para gobernar no podrán sostenerse ni con un gobierno policiaco ni con sus opositores comparsas, leales, como es la izquierda reaccionaria. Por supuesto, México está lleno de odios y traiciones. Vendettas simuladas entre los grupos políticos, persecuciones políticas; familiares de funcionarios públicos involucrados en negocios sucios y corruptos, sexenales y transexenales. ¡No queremos un Fujimori en México!, gritan. Hay quienes no pueden evitar ser corruptos, traicioneros, es parte de su naturaleza.

Se promueve el odio y el racismo en América Latina; se escuchan y se leen comentarios en el deporte, en el ámbito social y político hacia los pueblos, las personas que habitan en los países que no son de agrado; se construyen frases despectivas, acciones cínicas que no son justificables, al punto de querer desaparecer pruebas de actitudes violentas.

Para algunos existe mayor belleza en la incertidumbre, en el conflicto, en el caos, más que en la certeza. Los traiciona la palabra que sale de su boca. Los traicionan los deseos por el poder. Por lo tanto, la lealtad se da en los hechos no en el discurso, en donde no existe diferencia entre el ser y él debe ser; el político con ética no traiciona al amigo ni a la Nación.

Hay quienes no pueden evadir ser corruptos, traicioneros, es parte de su naturaleza, son el lado oscuro del sistema político. No puedes hacer política con odio porque ensucias la política, no puedes inyectar odio en los corazones de los ciudadanos porque otros aprovecharan éste odio para hacer daño.

Las alianzas, los acuerdos, las resoluciones son indelebles de las clases conservadoras, en su mayoría tecnócrata, porque solo se sustentan por el interés económico y sus privilegios, están alejados de la realidad del pueblo; y solo renacen problemáticas históricas, que han llevado a nuestro país a situaciones difíciles, como es el caso que, existen más de 60 millones de pobres, ha crecido la pobreza.

Nadie los detendrá. Están seguros con sus procesos electorales amañados. No están en el tren de la modernidad o posmodernidad, más bien, estamos en una época triste y prosaica, en un caminar sin esperanza con un porvenir cada vez peor, llevando sobre los hombres la pobreza.

Entonces, ¿Será cierto lo que dice Noam Chomsky y otros filósofos franceses, el lavado de cerebro es eficaz para domesticar al ser humano?, ¿Fomentar la violencia institucional es parte de control social?, ¿La complicidad para violar la Constitución y el Estado de Derecho es parte de las estrategias para gobernar? Por ello, los problemas para hacer realidad la Ley Anticorrupción.

Gobernar México es complicado y complejo, cualquier decisión que se tome, unos salen beneficiados y otros perjudicados; los beneficiados están contentos, los perjudicados protestan, aquí es encontrar el equilibrio para tener estabilidad; por supuesto, que al realizar cambios, reformas, crean molestias en unos y beneplácito para otros, es una lucha de perros.

Por ello, es la vuelta del centralismo autoritario y déspota, utiliza las instituciones para no hacer respetar la ley, los procesos electorales ya no son confiables, de aquí la debilidad de los partidos políticos corruptos y oligarcas. En donde los líderes y dirigente de los partidos políticos les conviene ser de derecha, no existe un equilibrio ideológico, solo es la vida política pragmática.

El régimen presidencial en México, es una figura de estabilidad, es el equilibrio en nuestra democracia, pero un exceso es motivo de desestabilidad, la historia ya lo demostró; es cierto que el autoritarismo mexicano está presente de diferentes formas en nuestra democracia, pero sabemos que el centralismo absoluto dictatorial beneficia solo a un grupo: a una elite científica corrupta, la cual presiona para que exista la reelección presidencial en México, además están instrumentando los causales para anular elecciones. Es seguir en el autoritarismo.

*Profesor de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, Universidad Nacional Autónoma de México. oaristeolopez@gmail.com

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