Viernes 30 de junio del 2017

GRILLA EN EL PODER: Por Miguel Anguiano

*Origen y aterrizaje de la coalición que buscan PAN y PRD

Reporteros de la “fuente” política en la Ciudad de México comienzan a cruzar apuestas sobre el futuro del malévolo ex gobernador de Veracruz y ex priísta Javier Duarte de Ochoa.

Unos aseguran que el reciente viaje del presidente Enrique Peña Nieto a Guatemala, fue para concertar con el delincuente jarocho el proceso al que será sometido, con la garantía de que no pasará muchos años en la cárcel y conservar parte de su fortuna mal habida, a cambio de su silencio.

Otros dicen que lo anterior no puede ser posible, porque así el PRI estaría entregando casi todo su capital electoral al propietario de MoReNa, Andrés Manuel López Obrador y por ello se le tiene que traer a México para meterlo a un penal de alta seguridad.

Y frente a esos escenarios, nuestros sabuesos informativos captan señales de un supuesto arreglo entre priístas, panistas y lo que sobra del PRD, para construir el escenario que permita a los azules y amarillos consolidar la alianza que anuncian para lanzar a un candidato presidencial conjunto en el 2018.

Según esto, los estrategas silenciosamente contratados por esos tres partidos políticos consideran que de esa manera el PAN escalaría con mayor facilidad a su tercer hospedaje en Los Pinos; el PRD garantizaría su permanencia en el escaparate electoral sin riesgo de perder su registro y ambos gobernarían al país con el reparto de posiciones y un novedoso sistema de integración de gabinete que dejaría a López Obrador chiflando en la loma.

Pero aquí la pregunta es cómo participaría el PRI en el histórico proyecto que se fragua y la respuesta es sencilla.

De todo el mundillo político en sabido que este partido tricolor está más que perdido en las elecciones del 2018 y la prueba está en lo ocurrido en el reciente proceso electoral en el Estado de México y Coahuila, donde, aunque ganaron sus candidatos, saben que los votos obtenidos no alcanzarán para la presidencial y con suma facilidad les puede ganar López Obrador si durante los meses de campaña riñen con panistas y perredistas.

En cambio, si logran el ansiado acuerdo, los mensajes de amarillos, azules y tricolores se centrarían en lo que puede ocurrir a México si el tabasqueño se encarama en el poder y establece los sistemas de sociedad que han llevado a Venezuela al estado de miseria en que se encuentra.

Y si se toma en cuenta lo que realmente representa el capital electoral de López Obrador, sumado de la Ciudad de México a una parte del sur de México, estaría ubicando a la coalición del PAN y PRD en camino a ganar la Presidencia de la República y dejar a los izquierdistas de MoReNa que se destrocen por la avaricia con que llegarán al pastel político con que miran a la capital del país, que es lo único que les interesa ganar por el manipuleo social que han experimentado en los últimos 20 años.

Y qué ganaría el presidente Enrique Peña Nieto con todo esto, pues nada más y nada menos que pasar a la historia como el eje central del primer gobierno de coalición que se dé en México, pero sobre todo la garantía de no sufrir persecuciones políticas cuando salga del poder que en este momento maneja a su antojo. Es, pues, un novedoso escenario político en construcción que obliga al puntual seguimiento. Estaremos pendientes

migue522003@yahoo.com.mx grillaenelpoder@yahoo.com.mx

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