Jueves 14 de septiembre del 2017

INSOMNIO: Por Ángel Pujalte Piñeiro

*Mucho verbo y nada cambia

El mismo día que envié a Grilla en el Poder mi entrega acerca de evitar reconstruir la misma situación de abandono, aislamiento y desorden de las victimas del temblor, veo en noticieros la carencia de visión e ideas nuevas, que nuestros políticos, no cambian el pasmo.

En uno el gobernador de Oaxaca suplica auxilio porque el temblor “paró a muchos negocios y la gente no tiene trabajo”. Me fui de espaldas. Con todo lo que hay que reconstruir, no hay trabajo para gente con tradición constructora.

El gobernador desconoce el prestigio de la albañilería oaxaqueña. Son de los pocos que todavía tienen habilidad para construir el sistema tradicional de bóveda tabicada o relieves decorativos de cantera y yesería, que son la base de los rasgos con fuerte y profundo significado cultural de las edificaciones oaxaqueñas.

La edificación en Oaxaca la han crisolado los terremotos. Que han dejado poco de los inmuebles del siglo XVI y por los que lo que sobrevive se ha debido reconstruir varias veces. Es la razón por la que sus estructuras son bajas y anchas, con muros robustos de gran espesor, que no solo caracterizan a las grandes edificaciones sino también a las modestas.

También por los terremotos la gente de Oaxaca mantiene las tradiciones del tequio y de su habilidad constructiva. Solo requieren un poco de apoyo y dirección. Los albañiles requieren que los dirijan ingenieros y arquitectos locales.

Para que la ayuda a Oaxaca se quede en Oaxaca y se derrame sobre la población. Que los ingenieros locales mejoren el trazo, infraestructura y equipamiento urbano y la cimentación y estructura de las edificaciones y que por su parte los arquitectos preserven los rasgos culturales tradicionales que le dan a Oaxaca su identidad.

En esto cavilaba o soñaba, cuando en otro noticiero escucho a nuestro Presidente con voz autoritaria y desplante decidido, convocar a “todas” las dependencias del Ejecutivo Federal a elaborar su propio programa de asistencia a damnificados y reconstrucción.

Lo que acabo de tirarme de la silla. La convocatoria de nuestro estimado primer mandatario es a lo que en ingeniería se conoce como “el ataque apache”. Todos, de bola en fondo y cada quien para su santo. Sin reparto de responsabilidades ni coordinación entre las partes.

Y remató exhortando a las constructoras a “solidarizarse con la reconstrucción de algunas viviendas”. Mostrando que no conoce a los mercaderes de la construcción y del Cártel de edificadores. Que no dan paso sin huarachazo y cuyo primer principio es evitar a toda costa “salir como las gallinas: poniendo”.

Lo peor que puede pasar es que participen constructoras foráneas en el reparto del pastel, que hoy pelean políticos de los tres niveles.

Para explotar la mano de obra en la construcción de conejeras, palomares o reclusorios sin rejas de mala calidad y sin identidad. Pero eso si con maquetas y planos muy bonitos de pomposos desarrollos tipo Auschwitz modernista, presupuestos de entrada muy barato y de salida que es necesario esconder varios años. Mejor no ver la caja idiota y menos noticieros, porque dan insomnio.

Sigo ausente por trabajar en la “Actualización de la Disección de la Ley de Obras Públicas y SRCLM, con alcance ampliado a los fines y medios normativos”. El análisis de una herramienta predilecta de corrupción, por su impunidad y la cuantía de los recursos que permite desviar. Por lo que he dejado pasar muchas cosas, pero esto tampoco podía dejarlo pasar.

https://angelpujaltepineiro.com/ , Autor de: La infracultura en la construcción, La anomia, Disección de la Ley de Obras Publicas y Servicios Relacionados con las Mismas, ¿A dónde Vamos, México? ¡Fe de Erratas del Desarrollo Nacional! y en proceso de publicación: Actualización de la Disección de la LOPySRM, El descalabro de la razón, La hermana perversa de la Ingeniería Civil y Recensión metafísica.

Más artículos

Golondrinas en el alambre
Un frente anti AMLO
El PT recibe dinero de China