Lunes 08 de mayo del 2017

GRILLA EN EL PODER: Miguel Anguiano

*Brutal avance de la delincuencia

*Ambiente que se torna de espanto

El brutal episodio ocurrido el pasado jueves en Puebla, donde los huachicoleros mataron a cuatro militares que defendían el patrimonio nacional de hidrocarburos, confirma que en México se agudiza la descomposición social.

Y si a esto se suma que el mismo día asesinaron a dos choferes del transporte federal porque sus líderes no pagaron la cuota que les exigían los delincuentes, pues las cosas en casi todo el país se ponen color de hormiga.

Pero esto se torna de espanto si también se suma lo que está ocurriendo en el mercado Sonora de la Ciudad de México, donde los tradicionales comerciantes que durante años han forjado el centro de abasto que representa, y que ahora los delincuentes están exigiendo pago por “derecho de piso”.

Todo esto provoca que muchos medianos comerciantes estén quebrando, como ocurrió desde el gobierno del ex panista Vicente Fox Quesada, cuando muchos empresarios huyeron de Tamaulipas al no poder soportar los embates de este tipo de criminales.

Pero hay más, pues en ese mismo régimen del foxismo el delito de abigeato, como se tipifica al robo de ganado, aumentó de forma sorprendente, fenómeno que contribuyó al empobrecimiento del campo mexicano.

Es, pues, un lacerante escenario que padecen los mexicanos, a grado que tal que en algunos sectores de la producción la gente ya no quiere progresar, porque, y así lo expresan textual, “para qué trabajar y tener dinero si viene un grupo de delincuentes para quitarnos todo, ante la complacencia de los cuerpos de seguridad”.

Y vaya que tienen razón.

Pero lo más brutal es que si el ex presidente Vicente Fox Quesada provocó este criminal fenómeno por haber desmantelado el sistema de inteligencia nacional; y si el ex presidente también panista Felipe de Jesús Calderón Hinojosa declaró una guerra a la delincuencia organizada que perdió durante su sexenio; y si el actual presidente priísta Enrique Peña Nieto no ha podido hacer nada para atender el clamor nacional de ¡freno a la delincuencia!, pues entonces el pueblo mexicano se encuentra ante un histórico y prolongado estado de indefensión social y derramando lágrimas con sangre.

¿O alguien lo duda?

Que quede para la reflexión…

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