Martes 1 de agosto del 2017

MIEDO: Por Octavio Aristeo López

*El puente roto

“El puente roto” es una canción ranchera del compositor Víctor Cordero Aurrecoechea, hermano del actor de cine nacional Joaquín Cordero, cuenta en su biografía que en 1914 por las calles de la Ciudad de México se notaba la inquietud, el miedo y el desorden.

El comercio y negocios cerraban sus puertas por temor al saqueo. El presagio cumple con su destino cuando la crisis es propia de los movimientos armados, por la difícil situación económica, a veces no se estudia, es mejor luchar que morirse de hambre o ser ahorcado. Solo observemos lo que está pasando en Venezuela, muerte e irregularidades electorales como sucede en México.

Es cuando la valentía, escoge el amor por la patria o por la familia cuando la tierra exige sangre, defiendes tu vida con un semblante de alegría o con la monotonía del ambiente político que quebraban al caer las gotas de agua de lluvia como hilos de cristal.

Hoy, está lloviendo, por ahí vi una imagen dantesca que bailaba al ritmo de la lluvia, han escuchado alguna vez la canción “¿Alguna vez has visto la lluvia?” de Creedence Clearwater Revival, ¿Hay calma tras la tormenta?, “lloverá en día soleado”.

Mientras la lluvia cae a un ritmo triste cantando con acento melancólico la historia, los llantos se pierden entre los gritos de dolor de la patria ensangrentada al quebrarse el principio de “Sufragio Efectivo, No Reelección”.

Juegan a los soldados estos niños que no quieren crecer, en la cristalería de amor a la iglesia para recibir la resignación de que así nacimos y seremos; resignarse a los altos designios, desear la silla presidencial o la silla del caballo. Es el “El puente roto”.

Los compositores crean canciones que reflejan sus vivencias y lecturas, es su inspiración, cantan al amor y a la vida en tristeza y en silencio. La canción “El puente roto”, es parte de la cultura política del mexicano, contada por intérpretes famosos, pero la intérprete más popular con esta canción fue Irma Serrano, quien fue un personaje sentimental de un expresidente de la República, así construyen sus puentes con la política actrices y actores, es algo que sucede y trasciende los tiempos.

La canción “El puente roto” tiene un presagio que se cumple en México: “luego vino el tiempo de aguas ya no supe donde andabas y todito se acabó/ para colmo de mi suerte fue creciendo la corriente y hasta el puente se rompió/ el puente roto le llamo yo/ a tu cariño que se rajo/ así dejaste mi corazón hecho pedazos con tu traición”.

Todo se acabó para algunos políticos, quienes no lo aceptan, pero todo lo que esté relacionado en asuntos federales debe tener metidas las manos el Jefe del Poder Ejecutivo, pues es el jefe de todo el gabinete y las decisiones de cualquiera de sus miembros lo involucran, es responsable.

Los funcionarios públicos y empresarios sociópatas egocéntricos construyen puentes con papeles fundamentados en mentiras, en el análisis de evaluación de riesgos pagan un precio al evaluar la vida humana, ya que para ellos, es menos costosa la vida que el dinero, es decir, vale más el dinero que la vida humana. El dinero abarata vidas.

Es la tragedia del puente por problemas de tiempo, negligencia y responsabilidad. No existen cargos de homicidio a funcionarios públicos ni a empresarios por estos actos de corrupción, culpan a los encargados de proyectos que son sobornados con bonos públicos para callar las inconformidades y no existan culpables en el puente. Este es el Estado de derecho en México.

Por ello, lo sucedido en el puente demuestra que toman decisiones razonadas calculadas. El PRI, ya no está encadenado, por más dinero que ofrezcan porque la tierra esta sedienta de sangre.

Tanto el asunto de Tláhuac como el de los puentes de concreto, es asunto federal en contra de los caciques y líderes locales y regionales, es un pleito de fuerzas políticas, ya que el narcotráfico y la corrupción es parte del crimen organizado el cual se encuentra en las estructuraras gubernamentales municipales, locales y federales.

Las traiciones están al día y los corazones rotos calman la sedienta tierra de sangre. Encadenados viven los habitantes del Estado de México, arrastran las cadenas puestas en sus tobillos, una dinastía decide los destinos en medio del terror y la sangre.

Lo que está sucediendo en Tláhuac, es la lucha de los líderes y dirigentes de los partidos políticos que gobiernan y se golpean mutuamente, mandando mensajes, entretienen con su reality show, es un “espectáculo de la realidad”. Reality show es una expresión de la lengua inglesa de uso frecuente en nuestro idioma. Los protagonistas son individuos reales, no personajes de ficción ni actores, que no deben seguir un guión o libreto.

Están rompiendo y cayendo los puentes construidos por años en medio de la corrupción y la impunidad, el crecimiento de los carteles de la droga es incuestionable en la Ciudad de México, ya existen voces populares que relatan sus hazañas, recordemos que el PRD está gobernando la Ciudad de México desde 1997, es decir, durante 20 años. ¿Son los vientos de cambios que vienen?, ¿Están rotos los puentes?

*Profesor de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, Universidad Nacional Autónoma de México. oaristeolopez@gmail.com

Más artículos

Golondrinas en el alambre
Un frente anti AMLO
El PT recibe dinero de China