Martes 12 de septiembre del 2017

Después de la destrucción que dejó el temblor ¿reconstrucción de qué?

Por Ángel Pujalte Piñeiro

Hay muchas formas de actuar después de la destrucción causada por un fenómeno natural, como un sismo, un incendio, un huracán o un desastre humano como un incendio, explosión o conflicto bélico. Las hay patéticas, humanas, irracionales e inteligentes.

Es indiscutible que lo inmediato urgente es salvar a todas las vidas que sea posible. Y que lo siguiente es auxiliar a los sobrevivientes y paliar su tragedia en lo que la situación vuelve a normalizarse. Lo que pongo en el centro de atención es esa normalidad a la que la población afectada y todo el asentamiento van a regresar. Los objetivos de la acción gubernamental son infinitos.

La historia da muchos ejemplos de ello. En 1666 un incendio arrasó con Londres. Y el gobierno no permitió que se reconstruyera nada hasta después que se elaboró el reglamento de construcción que debía regir la edificación de los nuevos inmuebles. En este caso se trató de evitar los materiales y estructuración propicios para la tragedia. Lo que consiste en materiales e ingeniería de suelos y estructural.

Pero también se ha regulado la fisonomía del asentamiento. Tlacotalpan debe su famosa fisonomía a que en 1788, gracias a un incendio, se ordena que en lo sucesivo se edifique con mampostería, a lo que se deben los pilares, arcos de medio punto y techos de teja que lo hacen famoso. La base física de los pueblos mágicos es su fisonomía que se traduce en actividad económica del turismo.

Otro ejemplo es Paris. En 1852, Napoleón III y su Prefecto del Departamento del Sena, Georges-Eugène Haussmann, emprendieron la mayor transformación premeditada que se le ha hecho a una ciudad. Demolieron alrededor del 60% de lo existente para reconformar las vialidades en un nuevo trazo de la ciudad, con callas anchas y rectas, con banquetas arboladas y una mejor infraestructura de abastecimiento de agua, drenaje e iluminación con gas.

Se implantaron plazas, paseos, parques y zonas verdes, para disfrute de la población. Se abasteció a la ciudad con monumentos y el mobiliario urbano adecuado al proyecto.

Se reglamentó la altura de los inmuebles, los materiales y fachadas con que se debía reconstruir los inmuebles. Gracias a lo cual en 17 años sacaron a Paris de la edad media y la hicieron la ciudad más moderna y esplendorosa de su tiempo. Fisonomía e infraestructura que todavía modela en todos sentidos la vida de los habitantes y hasta de Francia.

Van a decir que estoy borracho. Que como comparo a Paris con unos pueblos rascuaches. A lo que contesto que no comparo a Paris sino a la acción gubernamental. Cuestiono la razón por la que todavía existen pueblos rascuaches. De los que mi experiencia me dice que ni siquiera debe haber un mugroso croquis de esos asentamientos.

Que se ignora el número de viviendas y los materiales con los que están hechos. Menos se debe saber el número de habitantes en el asentamiento y en cada vivienda y su actividad económica o superviviencial. De servicios públicos (agua, drenaje, iluminación) ni hablamos y menos de oficinas municipales, escuelas, hospitales, mercados y mucho menos de lujos como plazas, parques, jardines, centros deportivos.

Dirán que si no estoy cuete debo estar loco, porque hablamos de gente que vive totalmente aislada, sin vías de transporte ni comunicación a la que se les debe llevar la asistencia en helicóptero o globo. Que todavía viven casi como cuando llegó Hernán Cortes a la Villa Rica de la Vera Cruz.

Será porque no llegaron hasta allá los monjes que vinieron a enseñar a los indígenas formas útiles y valiosas para la sociedad de ganarse la vida. Antes de demoler físicamente la ciudad Napoleón III demolió la economía de Paris para hacerla mucho más prospera y después demolió parte del sistema legal para encausar su proyecto y solo al final se puso a demoler inmuebles. Primero pensó y después actuó. Aquí ¿quién piensa? O ¿Qué piensa?

Son gente que no está integrada a la sociedad no porque a ellos les guste vivir aislados y en forma precaria y semisalvaje, sino porque la sociedad los ha abandonado. Porque ningún gobierno en 500 años ha estudiado las posibilidades económicas y de desarrollo de las diversas regiones y asentamientos del país y porque carecen de infraestructura física. Porque después de 500 años seguimos concentrados en ensanchar la misma infraestructura que dejaron los coloniales. Dirán que de que me quejo, si acaban de estrenar el Deprimido de Mixcoac y la Torre Manacar.

¿Será que a esta tragedia solo se le va a utilizar como pasarela y después de los flashasos los van a dejar igual que como estaban? ¿Será que la tragedia solo servirá para inflar el presupuesto de SEDESOL y otras dependencias de gobierno para desviar más a las campañas y bolsillos aviesos? ¿Será que nadie piensa en ellos ni en el desarrollo del país?

Total, después que los vuelvan a abandonar no los va a oír ni a ver nadie. Para eso están aislados. Creo que sí, debo estar borracho o loco. Esa inhumanidad e irresponsabilidad no es posible.

Sigo ausente por trabajar en la “Actualización de la Disección de la Ley de Obras Públicas y SRCLM, con alcance ampliado a los fines y medios normativos”. El análisis de una herramienta predilecta de corrupción, por su impunidad y la cuantía de los recursos que permite desviar. Por lo que he dejado pasar muchas cosas, pero esto tampoco podía dejarlo pasar.

https://angelpujaltepineiro.com/ , Autor de: La infracultura en la construcción, La anomia, Disección de la Ley de Obras Publicas y Servicios Relacionados con las Mismas, ¿A dónde Vamos, México? ¡Fe de Erratas del Desarrollo Nacional! y en proceso de publicación: Actualización de la Disección de la LOPySRM, El descalabro de la razón, La hermana perversa de la Ingeniería Civil y Recensión metafísica.

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