Martes 20 de marzo del 2018

MURO: Héctor Tenorio

*El cine como eje transformador de la realidad

Desde Tijuana se pueden observar los ocho prototipos que están probando las autoridades estadounidenses para la construcción del polémico muro con México, que Trump alzó como una de las promesas centrales de su campaña que lo llevó a la Casa Blanca. En esa misma ciudad fronteriza se filmó parte de “Mente revólver” que el pasado 10 de marzo se estrenó.

El debutante director Alejandro Ramírez Corona compite por el Premio Mezcal a mejor película mexicana de ficción en el Festival Internacional de Cine en Guadalajara. Este film es la décima segunda Ópera Prima de Ficción del Programa Óperas Primas, convocado por el Imcine, a través del Fondo para la Producción Cinematográfica de Calidad (Foprocine) en coproducción con el Centro Universitario de Estudios Cinematográficos (CUEC).

El largometraje inició su rodaje a finales de febreros del 2016 en las ciudades de Tijuana, Los Angeles y San Diego gracias a acuerdos con instituciones académicas del vecino del norte. Es un drama político, hablado en dos idiomas. Fue concebido a partir de una idea original de Ramírez Corona quien reflexiona sobre la espiral de violencia en nuestro país, mediante un proceso de realización que le tomó cerca de siete años, desde la escritura del guion hasta la finalización de la obra, en la que se pensó incorporar a actores y colaboradores locales.

La cinta se centra en tres personajes de la frontera entre México y Estados Unidos: Mario (Baltimore Beltrán), Jenny (Bella Merlin) y Chicali (Hoze Meléndez), cuyas historias se entrelazan a través de un revólver que evoca el asesinato del excandidato presidencial Luis Donaldo Colosio.

La fotografía corrió a cargo de Víctor Dávila Camacho. La trama nos muestra a Chicali que es un asesino a sueldo que desea dejar de serlo, a sabiendas de las funestas consecuencias; Mario quien fue declarado culpable por asesinar al candidato presidencial, sale de prisión después de 20 años y regresa a la ciudad de Tijuana para reconstruir su vida; Jenny, una homeless estadunidense, decide cruzar la frontera hacia México para cambiar su condición de calle y se enamora de Chicali, a quien se le ha encomendado matar a Mario.

Recuerdo que a principios del 2016 entrevisté a Ramírez Corona, me dijo que se sentía orgulloso de ser parte del CUEC, consideró que es un lugar donde se puede ejercer la libertad de expresión. Ésto le permitió contar tres historias con un nivel aceptable de credibilidad desde la mirada de la frontera con los Estados Unidos. Explicó que realizó una investigación emocional. “La escribí de manera circunstancial y los personajes los hallé en la vida cotidiana de la mágica ciudad de Tijuana, es fácil encontrarse con historias de sicarios, de maquilas, de migrantes”.

También interrogué al actor Baltimore Beltrán, comentó que vivimos en una sociedad que está en guerra y no lo asumimos. “Es un proceso de descomposición que se inició a partir del asesinato del candidato presidencial del PRI Luis Donaldo Colosio el 23 de marzo de 1994. Fue un parteaguas histórico”. Manifestó la necesidad de ser participativos y aportar al debate nacional.

Hace dos años los involucrados en “Mente revólver” coincidieron que el objetivo de la película es que sea vista por un público popular. De igual manera reconocieron que resulta lamentable la invasión cultural del cine extranjero y la no aplicación de la ley para defender el producto nacional. Ahora bien para romper con el monopolio de la distribución tendrán que hacer ruido con la comunidad mexicana en los Estados Unidos que en estos momentos se encuentra en pie de guerra.