Jueves 08 de febrero del 2018

RECUERDEN: Por Octavio Aristeo López

*La constitución democrática mexicana

El día 5 de febrero es el día de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, fecha cívica importante que recuerda a gobernantes y gobernados la vigencia de una constitución democrática que tiene su origen en el siglo XIX, demuestra que la política es el camino para resolver las diferencias.

La Constitución de Cádiz de 1812 dio origen al movimiento de independencia con España; la Constitución de Apatzingán de 1814, que cumplirá 204 años de ser promulgada por José María Morelos y Pavón, da formalidad a la lucha de independencia, por lo que con la Constitución de 1824 inicia oficialmente la vida independiente de nuestro país; además de las Siete Leyes Constitucionales de 1835-1836, las Bases orgánicas de la República Mexicana de 1843, el Acta constitutiva y de Reformas de 1847, hasta que fue convocado el Congreso Extraordinario reunido en la Ciudad de México el 5 de febrero de 1857 dio origen la Constitución Federal de los Estados Unidos Mexicanos de 1857.

Es una constitución liberal y no conservadora, porque los liberales fueron los vencedores en la Guerra de Reforma, lograron vencer militarmente la invasión francesa y el imperio de Maximiliano de Habsburgo aliados de los conservadores mexicanos, también lograron establecer la separación entre la Iglesia y el Estado.

En ella se establece como ciudadanos con derecho a voto todos los mexicanos varones que hubieran cumplido 18 años si eran casados y 21 si no lo eran, ahora es de 18 años estén o no casados. La Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos que rige actualmente en México, fue promulgada el 5 de febrero de 1917 y surgió de las reformas realizadas a la Constitución de 1857 e incorporó artículos nuevos surgidos de los ideales y la lucha armada de la Revolución Mexicana como son los artículos 3, 27, 123 y 130.

El primer jefe del Ejército Constitucionalista, Venustiano Carranza convocó en diciembre de 1916 a un Congreso para presentar un proyecto de reformas a la Constitución de 1857 y en el Teatro de la República de la ciudad de Querétaro, fue promulgada el 5 de febrero de 1917 la nueva Constitución, que actualmente nos rige; algunos constitucionalistas tienen el argumento que la Constitución Federal de los Estados Unidos Mexicanos de 1857 con la Constitución de los Estados Unidos Mexicanos sigue vigente.

Por supuesto se han realizado reformas constitucionales entre ellas están las reformas de 1953, en que se otorgó derecho de voto a las mujeres, y de 1969, en que se concedió la ciudadanía a todos los mexicanos mayores de 18 años, así como las reformas electorales de 1977, 1986, 1989, 1990, 1993, 1994, y 1996 destinadas a garantizar elecciones legales y el respeto al voto, de estas reformas surgió el Instituto Federal Electoral ahora es el Instituto Nacional Electoral, gracias a la visión del intelectual mexicano, Jesús Reyes Heroles, que con talento vincula la constitución democrática y la realidad mexicana.

Defensor de la Constitución Política dejó como ejemplo que los ciudadanos mexicanos se conviertan en defensores permanentes de la Constitución, cada día, es el deber de respaldar todos los hechos que la defienda y no la denigren; hacer que la Constitución sea real y no solo formal, es decir, que la Constitución real esté de acuerdo con la Constitución formal, es el devenir de la constitución democrática y la realidad mexicana; es un orgullo nuestra Constitución, porqué a pesar de sus reformas sigue siendo vanguardia en el mundo, sus fundamentos siguen vigentes.

El problema es que los ciudadanos observan, son testigos de una forma de gobernar donde sus gobernantes, autoridades y hasta los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación violan la Constitución con placer, y que un grupo armado en Chiapas rompió con el orden constitucional.

Igual con los asesinatos de lesa humanidad del gobierno mexicano, por lo que, la Constitución no es respetada por algunos quienes son jefes políticos incrustados en los Tres Poderes de la Unión, incluidos servidores públicos, empleados públicos que siguen los mandamientos de sus jefes inmediatos, aún a pesar de que violan la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos vigente.

Por supuesto algunos sectores de la sociedad se unen a esta violación permitiendo una forma de gobierno autoritario, despótico, no permiten fortalecer la Republica y la Democracia ante un Congreso sumido en sus disputas internas.

Esto permite sostener la tesis de que en México vivimos en la simulación, donde la clase política en los Tres Poderes de la Unión jura respetar la Constitución y la violan, sin tener un mínimo de vergüenza y respeto.

De aquí que intelectuales señalen que la política mexicana es un teatro transmitido en vivo por los medios de comunicación, publican notas cada día llena de escándalos en la infinidad de hechos y formas que es violada la Constitución.

Solo doy un dato duro, las cuatro principales empresas de televisión abierta alcanzan a un 96% de la población mexicana diariamente; es el poder televisivo en nuestro país que transmiten día con día hechos degradantes a la Constitución que fomentan el autoritarismo y que se vive en el disimulo en una vida de traiciones a la Constitución.

Porque a veces padecemos los ciudadanos mexicanos de amnesia histórica y esto proporciona impunidad y permite actuar con brutalidad por no respetarse la Constitución, y lo más desagradable, es que algunos sectores de la sociedad aprueben estos hechos.

Entonces, cada generación reescribe su historia, por lo tanto, a esta generación, nuestra generación, le corresponde seguir luchando porque se respete la vigencia de la Constitución, que tiene significados diferentes en tiempos distintos, sin olvidar que la Constitución tiene un espíritu transformador desde el siglo XIX, una constitución democrática tratando de ser vinculadora con la realidad mexicana: así que celebremos la constitución democrática que tenemos escrita.

Ningún gobernante, de cualquier partido político que sea, tiene el derecho de odiar, ni despreciar a la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos. Por ello, la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos vigente señala: “Artículo 39. La soberanía nacional reside esencial y originariamente en el pueblo. Todo poder público dimana del pueblo y se instituye para beneficio de éste. El pueblo tiene en todo tiempo el inalienable derecho de alterar o modificar la forma de su gobierno.”

*Profesor de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, Universidad Nacional Autónoma de México. oaristeolopez@gmail.com