Jueves 05 de abril del 2018

ACENTO: Por Salvador Flores Llamas

*Meade no sale del tercer lugar

Mal empieza Meade la campaña diciéndose estar en el segundo lugar en las encuestas entre los presidenciables y anunciar que desde ahí desbancará a López Obrador del primero; cuando lo cierto y más saludable hubiera sido ubicarse en su sitio real, el tercero, y lanzarse a alcanzar lo que le será más imposible con mentiras.

No reconocen los priistas que ya pasó el tiempo en que la gente les creía cuanto decían, aun mentiras descaradas, porque o no era tanto su desprestigio o al pueblo no le quedaba sino aceptarlos, por no haber contendientes políticos que superaran las soluciones que proponían ellos a los problemas del país, o para paliarlos al menos.

Pero ya se esfumó esa especie de fatalismo, pues el tricolor abusó demasiado de la paciencia del pueblo con sus raterías descaradas, años de Hidalgo, desfalcos sexenales y la salida cada sexenio de comaladas de millonarios, según dijo el propio expresidente Emilio Portes Gil.

Vemos que se acumulan sin ningún pudor casos de exgobernadores priistas corruptos, a quienes Peña Nieto hace como que castiga, pero cuando mucho los manda a la cárcel para rescatarlos al cambio del sexenio, y ni con el pétalo de rosa toca a los responsables del caso Odebrecht, como Emilio Lozoya

Raúl Cervantes (tras no haber conseguido ser nombrado fiscal transexenal para dar impunidad a Peña Nieto por 9 años), al renunciar en octubre a la PGR anunció que dejaba resulto el caso y ya debía estar encarcelado Lozoya Austin, quien recibió, como es bien sabido, 10 millones de dólares de la transnacional brasileña, que fueron a dar a la campaña presidencial de Peña Nieto

Esos sobornos ya causaron la caída de políticos renombrados en Latinoamérica, entre ellos dos presidentes del Perú: el segundo, Pedro Kuczynski acaba de ser depuesto. Sólo en México no pasa nada.

No contentos los estrategas de Meade con acusar a Anaya de realizar un negocio inmobiliario con dinero lavado (lo que no pudo demostrar la PGR por más lucha que hizo) se fue ilegalmente sobre él y le echaron encina a los medios, metieron a José Antonio en el asunto e hizo el ridículo

Con encuestas cuchareadas que pagan divulgar en los medios o a sus amanuenses centaveados, insisten en ridiculizar a Anaya por lo que sea, sin pensar que éste se recupera de la afectación leve de esos ataques y ni por ellos perdió el segundo lugar en las encuestas, sino le van resultando positivos a medida que la gente deglute que fueron falsos, y Ricardo se aleja más del último lugar, al que Meade parece estar condenado.

Los priistas le hacen el juego a Andrés, que se da el lujo de ensayar la “pejemiña”, con que piensa ponchar a Trump en imaginario juego de baseball, y agrada a la gente, cansada de los ataques del magnate gringo, quien día a día se acerca a su propia extinción.

Por otro lado, Anaya debe recapacitar que Mancera sigue tratando de minarlo por compromiso con Peña Nieto: quiso arrebatarle la candidatura presidencial del Frente; Ricardo lo paró en seco al decirle que se la dejaba y se llevaba los sufragios panistas, que son la mayoría, pues los del PRD son sólo las migajas que le dejó Morena.

Mancera exigió lo nombrara candidato plurinominal por el PAN (no por el PRD, señal de que sabe que son muy pocos los votos que éste puede aportar) y que ningún panista lo objetara como tal.

Salió luego con que sólo aceptaría la candidatura si Anaya firmaba que su gobierno sería de coalición, para asegurarse ser secretario de Gobernación (el segundo de abordo).

Con esa promesa escrita pidió licencia como jefe de gobierno de la CDMX, sin terminar de reconstruir la Urbe, como prometió; la dejó muy retrasada y con grandes hoyos de raterías.

Todavía en entrevista a un diario advirtió que desea ser fiscal anticorrupción; lo que devela su gran ambición y quiere regalar a Peña Nieto los 9 años de impunidad que no pudo brindarle Raúl Cervantes Andrade.

Ojalá Anaya pare oídos en esto y vea para quién trabaja Mancera, al que designó coordinador del gobierno de coalición en su campaña.

La campaña debe aportar sobre todo propuestas para acabar con corrupción, desigualdad social, inseguridad pública e impunidad, las lacras mayores del país, y Meade será blanco fácil para sus adversarios por su Liga con Peña Nieto, quien las ha propiciado al máximo y nadie aceptará cualquier salida que ofrezca, pues los mexicanos rechazan ya remedios a medias

De eso tampoco podrá librarse el Peje, con su cauda de corruptos, criminales y narcos, y porque es la cabeza misma de la corrupción por los entres que exige a quienes quieren candidaturas de Morena y los que busca para aceptar los contratos del Nuevo Aeropuerto Internacional y los petroleros.

Eso augura debates muy interesantes entre los presidenciables, en este referéndum que sin duda reprobará el gobierno de Peña Nieto, pese a la maniobra de declarar a Margarita Zavala candidato independiente, a quien, como al Bronco y a Ríos Piter, el INE descubrió trampas y financiamiento dudoso en la recolección de firmas.

Es clara la intención de ayudarla para que le reste votos a Anaya y favorezca a Meade, cuyos lazos son evidentes con Felipe Calderón, Ernesto Cordero y los senadores rebeldes panistas.

Por otra parte, en mala hora se le ocurrió a Meade adoptar de lema de campaña “Lo mejor está por venir”, que asumió en la suya Manuel Velasco Coello, gobernador saliente de Chiapas, cuya desastrosa gestión reprueban sus paisanos.

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@chavafloresll