Martes 17 de octubre del 2017

ACENTO: Por Salvador Flores Llamas

*La derrota de Calderón

Felipe Calderón creyó que la salida del PAN de su esposa Margarita Zavala cimbraría al partido hasta los cimientos, como lo calculó con Peña Nieto, con quien camina de la mano desde 2012, cuando le entregó en bandeja de plata la cabeza de Josefina Vázquez Mota, como Herodes obsequió a su hijastra la cabeza de Juan el Bautista.

Se equivocó “el hijo desobediente” diríase mejor “renegado”, porque reniega de su padre, el gran panista Luis Calderón Vega, que fue fundador del PAN nacional y en Michoacán y, lejos de entregarse al gobierno, lo combatió con denuedo. Valga decir que siete veces hizo campaña para diputado federal, y la única en que logró la curul fue la última cuando jugó para plurinominal y llegó a la LI Legislatura.

Al iniciar ésta lo llamó el líder priista Luis Farías –según testimonio de su jefe de prensa-que era su amigo desde la lucha estudiantil por la autonomía universitaria (1929) y le dijo:

“Tocayo, ya llegamos”. El Pildo (más que apodo, apreciativo que le pusieron sus amigos) se quedó estupefacto, sin entender…“Sí, Luis, le explicó Farías. Ya llegamos juntos a la Cámara de Diputados, la que tú has buscado tanto; dame, por favor, el número de tu cuenta bancaria para depositarte una mensualidad”.

“Oye Tocayo, replicó “El Pildo”, no me ofendas, me conoces muy bien y sabes que yo no vendo mis convicciones; así que no me voy a entregar al gobierno por dinero”

“Discúlpame, no me expliqué bien, reconoció Farías. Conozco muy muy ben tu integridad ideológica y política y jamás me atreveré a tratar siquiera de vulnerarla. Lo que te ofrezco es sin ningún compromiso; jamás te pediré un voto a favor de algo a cambio. Sólo quiero ayudarte con una lana, que sé que te hace mucha falta”.

Calderón Vega agradeció la aclaración, y se despidió cordialmente de Farías, desde luego sin aceptar.

Por lo visto, Felipe no heredó esa integridad paterna, si no, no sabotearía al partido de los amores del papá y esperanza de millones de mexicanos, con la escisión que provocó no sólo mediante Margarita, sino de sus senadores afines, que votaron con el PRI para que Ernesto Codero presidiera el Senado y reforzar la candidatura de José Antonio Meade dentro del PRI.

Con decir que Roberto Gil Zuarth y Javier Lozano declararon que Meade sería buen presidente.

Quizá Margarita ya cayó en cuenta que es simple instrumento de los enjuagues políticos de Felpe, y que si creyó no tener posibilidad de ser la candidata presidencial del PAN o del Frente Democrático, menos la tiene como independiente, por más que el PRI/gobierno la surtiera de millone$, pues carece de estructura partidista para la campaña, y hasta se llega a decir que es el “plan B” de Peña Nieto.

¿Cuántos votos cosechará entre 40 candidatos independientes? Algunos no reparan en su ridículo de aspirar a Los Pinos, sin tener ninguna posibilidad, y no faltan quienes sólo se lanzan para conseguir apoyos económicos y quedarse con ellos.

(De 86 aspirantes (7 mujeres y 79 hombres) a candidatos presidenciales independientes, el INE aprobó 40, que tienen 120 días para conseguir 866,594 firmas, ser registrados e iniciar su campaña el 30 de marzo próximo).

A ver si algunos de ellos no resucitan muertitos para completar las firmas.

Con cuánta razón afirmó Lorenzo Córdova Vianello, consejero presidente del INE, que éstas serán las elecciones más complejas en la historia de México.

La soberbia de Calderón le impedirá reconocer que él se derrotó políticamente y que volaron sus sueños de volverse a apoderar del PAN y de México para manejarlos a su antojo, como de Presidente controló al partido al puro estilo priista, le impuso líderes, candidatos y su caprichosa guerra contra el narco, por no decir a los gringos que ellos atajen a los cárteles que surten de drogas a sus viciosos y México no tiene por qué poner los muertos en esa batalla, que se calcularon 125 mil en el gobierno de Felipe.

Éste no se va del PAN dizque para dar batalla interna y esperar levantar cabeza de nuevo; sueños guajiros de él y sus monaguillos. La ida del PAN su hermana “La Cocoa”, pasó desapercibido, pues tenía mal ambiente hasta entre los senadores calderonistas.

El primer gobernador de un estado que tuvo el PAN (1989), el hoy senador Ernesto Ruffo Appel llamó a éstos traidores en su cara, al verlos en una reunión previa de la fracción panista, pues van para luego informar al líder priista Gamboa Patrón la estrategia trazada Ruffo los considera ya fuera del PAN, los llama la “pus que hay que extirpar”, y aclara de jamás incluyó en ello a Margarita, a quien respeta y guarda consideración.

José Antonio Meade, se empeña en desmentir que no es priista ni apartidista, pues dijo que en 2012, cuando era secretario de Hacienda de Calderón, votó por Peña Nieto.

Como el voto es libre, no es reprochable, pero ninguna necesidad tenía de revelarlo, y se antoja que lo hizo para hacer méritos con quien ejercerá “el dedazo”.

También afirmó que México le debe mucho al PRI. ¿Por qué no indicó mejor que son los gobernantes priistas quienes le deben demasiado al país por tanto que se han robado? Baste señalar a los exgobernadores, cómplices de Peña Nieto, quien hace como que va a enjuiciarlos, y sólo da largas, en espera de que el PRI gane la elección presidencial del 2018.

Meade, al parecer el prospecto favorito de Peña para sucederlo, tendría que obedecer la orden de éste de exonerarlo con su caterva de corruptos. Y tan decente que se ve. llamascallao@hotmail.com @chavafloresll