Miércoles 25 de octubre del 2017

RECLAMO: Héctor Marín Rebollo

*Dirigido al periódico La Jornada

Sra. Carmen Lira Saade

Directora General de La Jornada

Presente.

Quienes orgullosamente nos inscribimos en la corriente que iniciaron Carlos Marx, Federico Engels y que fue magistralmente continuada de manera creadora principalmente por Lenin, Rosa Luxemburgo y otros grandes revolucionarios como Dimitrov, Fidel, Ho Chi Min, Allende, Mariátegui, El Che, Lombardo Toledano y tantos otros revolucionarios, vimos con gran satisfacción que su periódico, a pesar de no inscribirse en la corriente del marxismo, nos obsequió el Suplemento especial del 17 de octubre con el título “La Revolución que cambió el mundo” en el que el Vicepresidente Álvaro García Linera de Bolivia, Paco Ignacio Taibo II, Tarik Ali y otros nos entregan estudios sobre ese proceso histórico que cambió, efectivamente, la historia de la humanidad.

Sin embargo sorprende que su medio ceda espacios en la página 3 y justo donde escribe García Linera, a alguien que en lugar de hacer un estudio serio de la trascendencia de la Gran Revolución de Octubre se dedica a denostar el desarrollo de la Revolución y a Lenin a quien ni siquiera se digna mencionar en su justa dimensión una sola vez en su artículo, porque el autor trata de poner por encima de todo y de todos a un menchevique, a un pequeñoburgués, a un contrarrevolucionario, a un adversario de la Revolución de Octubre que oportunistamente se encaramó en el proceso de ese gran movimiento del pueblo ruso: Trostky.

Ninguna Revolución se hace con pétalos de rosas y sólo habría que ver los anales de la francesa o la democrático-burguesa y antimperialista de México. Pero justo es decir que el propio régimen soviético, (del que son enemigos los troskos), desde Nikita Jruschov hizo un análisis y rechazó los excesos.

Pero justo sería decir también que sin esa revolución que creó la URSS, y sin necesidad de colocarnos en el fangoso terreno de la especulación, no sabemos cuál habría sido el futuro de la humanidad si la fuerza del Ejército Rojo y de Stalin no hubiesen detenido y derrotado a las hordas nazis. Y de eso no se lee ni una palabra en el mencionado artículo.

Atentamente Héctor Marín Rebollo* Secretario de Organización de la Dirección Nacional del PPS