Jueves 26 de octubre del 2017

JUGOSOS NEGOCIOS: Por Ángel Pujalte Piñeiro

*Catedral desesperanzada

La expresión catedral desesperanzada en una ambigüedad especial, porque no es una vaguedad. Sino que dos significados de la palabra desesperanzada corresponden a sendos mensajes que intencionalmente manda el autor a los lectores.

Uno es que se le cayó y despedazó la escultura de la esperanza. Y el otro es la situación en la que dejaron a la Catedral los “súper genios” que hace poco, muy orondos presumían de haberla enderezado. Porque estaba chueca, pero mejor cimentada, mejor dispuesta para resistir los sismos.

El procedimiento para enderezarla fue muy sencillo. Utilizar el procedimiento de muestreo con tubo Shelby, para retirar cilindros de suelo bajo la cimentación de la parte elevada. Para que perdiera sustentación y bajara al nivel de la parte más hundida. Pero por la visión de microscopio, la deficiencia de los investigadores científicos, que por concentrar la atención en un detalle, pierden de vista lo inmediato que lo rodea y las relaciones con lo mediato.

En el caso de la Catedral no consideraron que la alteración que le hacían a los estratos de suelo bajo la cimentación de una parte de la Catedral alteraba la integridad del subsuelo bajo la cimentación y en consecuencia el comportamiento en un sismo. Ya en otro artículo comenté que más importante que las condiciones de una estructura son las condiciones de la cimentación. Si la cimentación no sirve, es poco lo que puede hacer una “buena” estructura para no fallar.

Del experimento en la Catedral, lo único bueno es que el equipo de “súper genios” se hinchó de dinero, gracias a lo caro que cobraron muchísimos meses, por enderezar y desesperanzar la Catedral.

Porque ahora falta ver como se le rehabilita solidez y empotre a la cimentación. Como se reintegra al subsuelo que desintegraron.

De momento están muy calladitos y como avestruces meten la cara bajo tierra. Quizá con la esperanza que cuando se asiente el polvo y olvide el asunto, consigan otro millonario contrato por restablecer lo que disgregaron. Claro que echando la culpa a otro lado, como a que la Naturaleza no tiene palabra o a errores de los que la construyeron, aunque haya resistido los temblores de centurias, antes que le metieran mano.

Es oportuno ventilar en público esta barbaridad, porque ya apareció un oportunista pregonando la necesidad de enderezar la Cámara de Diputados. La que al ser varios edificios representa un contrato más jugoso que el de la Catedral.

Sigo ausente por trabajar en la “Actualización de la Disección de la Ley de Obras Públicas y SRCLM, con alcance ampliado a los fines y medios normativos”. El análisis de una herramienta predilecta de corrupción, por su impunidad y la cuantía de los recursos que permite desviar. Por lo que dejo pasar muchas cosas, pero esto no podía dejarlo pasar.

https://angelpujaltepineiro.com/ , Autor de: La infracultura en la construcción, La anomia, Disección de la Ley de Obras Publicas y Servicios Relacionados con las Mismas, ¿A dónde Vamos, México? ¡Fe de Erratas del Desarrollo Nacional! y en proceso de publicación: Actualización de la Disección de la LOPySRM, El descalabro de la razón, La hermana perversa de la Ingeniería Civil y Recensión metafísica.