Lunes 27 de noviembre del 2017

GRILLA EN EL PODER: Por Miguel Anguiano

*Peña Nieto es el único despistado

*Videgaray confirma su liderazgo

Si las cosas son como se empeña en explicarlas públicamente el presidente Enrique Peña Nieto, sobre todo lo relacionado con el destape presidencial de su partido, el PRI, entonces se confirma que quien gobernó y terminará gobernando este sexenio, es el actual secretario de Relaciones Exteriores, Luis Videgaray Caso.

No se necesita mucho seso político para demostrar el anterior escenario, pues bastaría un recorrido de lo que ha ocurrido desde el inicio del destape de Peña como candidato presidencial del PRI en el ocaso del 2011.

Ha sido mucho, por no decir que todo, lo que ha influido Videgaray en las decisiones que ha tomado el Presidente de la República, pero reflexionemos por el momento solo lo que ocurrió el jueves pasado, cuando el canciller organizó un evento público relacionado con la actividad internacional de México.

Videgaray lo tenía todo calculado, pues se trataba de una reunión que acapararía la atención de los políticos externos que necesitaba para recoger sus impresiones y llevarlas ante su “jefe” Peña Nieto para acabar de convencerlo de que José Antonio Meade Kuribreña es el único candidato presidencial que tiene el PRI para competir electoralmente con Andrés Manuel López, propietario y candidato de MoReNa.

Y cuando tuvo todo armado, Videgaray soltó desde la Cancillería: “Con José Antonio México puede seguir avanzando por el camino de progreso que se ha construido en este gobierno… es garantía de eficiencia…, es, es, es…”.

Los elogios a Meade Kuribreña sonaron, tanto en México, como en los países que siguen con interés lo que ocurre aquí en materia política, social y económica, como un auténtico destape del PRI para el 2018 y nadie se equivocó, más que el propio presidente Enrique Peña Nieto.

Y tan se equivocó, que tuvo las agallas, otros dicen torpeza, de organizar una entrevista de banqueta no pedida para hacer una declaración ante los reporteros que cubren cotidianamente sus actividades oficiales, a quienes palabras más, palabras menos, dijo:

“Quienes ven que el PRI hace sus destapes con elogios a sus candidatos, están todos muy despistados, porque será el partido que haga sus pronunciamientos llegado el momento…”.

Nada más falso y demagogo, porque en la sede nacional priísta ya se había girado la orden de preparar a las cargadas; es decir, organizar a los tres sectores que conforman el organismo político: Obrero, Campesino y Popular, para que el lunes que se aproximaba, hoy, concentraran en sus respectivas sedes a sus huestes para aclamar, al más puro estilo que caracteriza al tricolor, a José Antonio Meade Kuribreña como su candidato presidencial para las elecciones del 2018.

Enrique Ochoa Reza, líder nacional del PRI, cumplió la orden a cabalidad, nadie chistó y aun sin ser militante priísta, el destape se llevó en tiempo y forma que orquestó Luis Videgaray Caso. El candidato ajeno recorrió la pasarela de los tres sectores priístas y como si se trata de un dinosaurio de la vieja guardia, el protocolo se inició y así arranca la contienda electoral más importante de la historia de México, porque el junio próximo no solo estará en juego la Presidencia de la República, sino el Senado de la República, la Cámara Federal de Diputados, nueve gubernaturas y el gobierno de la Ciudad de México.

Entonces, si todo estaba listo, si los sectores del tricolor ya estaban anunciados, si la señal de Videgaray que envió al mundo desde la cancillería estaba más que clara y el destape ocurrió, insistimos, en tiempo y forma que dictó el canciller, por qué salió Peña Nieto a tratar de desmentir la especie, con un contumaz “están todos despistados, porque no es con elogios como el partido postula a sus candidatos”.

Así las cosas, ¿a quién se debe considerar el más despistado del país?... Que quede para la reflexión. Migue52@yahoo.com.mx grillaenelpoder@yahoo.com.mx