Viernes 15 de diciembre del 2017

ACENTO: Por Salvador Flores Llamas

*Tres en el ring

Arrancó la campaña electoral, los tres principales partidos lanzaron sus precandidatos, que buscarán la Presidencia en 2018 con los independientes que consigan las 886 mil firmas requeridas.

Morena tiene al prospecto más longevo y con 17 años en campaña permanente, López Obrador; el PRI al apartidista José Antonio Meade, y el PAN al joven Ricardo Anaya; los independientes más probables son El Bronco y Margarita Zavala.

Anaya cumpliría 40 años apenas llegara al Palacio Nacional, como Cárdenas y Salinas de Gortari; ofrece transformar México con una propuesta hecha por expertos, académicos y organizaciones civiles con 5 ejes: seguridad y justicia, pobreza y desigualdad, combate a la corrupción, cambio de régimen y México en el mundo.

Meade promete trasformar al país, hacerlo una potencia, combatir desigualdad, abatir la pobreza y acrecentar la macroeconomía, y él, que sí sabe de números e impuestos, debe hacer una propuesta de beneficio económico para las mayorías ante las promesas de una renta básica universal para todos los mexicanos de Anaya y el regalo de 3,600 a los “ninis” de Amlo, a quienes su gobierno consideraría aprendices.

Lo segundo costaría 100 mil millones de pesos, que según el Peje saldrían de ahorros de su gobierno y de su plan anticorrupción, ¿y la renta básica universal de dónde?

Se intensifica regalar mensualidades para ganar votos, que Andrés Manuel inicio en su gobierno del DF con los adultos mayores y lo capitalizó para acarrearlos a sus mítines; hoy les promete el doble.

Del Mazo III prometió un “sueldo rosa” a todas las amas de casa del Edomex. Habría que ver si les está cumpliendo.

Anaya ve a Meade como el candidato de la continuidad y a Andrés Manuel como el del pasado y el fracaso; por eso estima favorables las condiciones para ganar el 1 de julio.

¿Cómo retiró Anaya a Miguel Ángel Mancera (MAM) del Frente Ciudadano, si se decía su creador y dueño, se publicitó en todo el país como presidente de la CONAGO y tenía el compromiso con Peña Nieto de sacar de la jugada a Ricardo y limpiarle el camino al PRI?

¿Qué negoció o qué muertitos amenazó sacarle del closet? ¿Acaso pelos y señales de su abierta complicidad con Ebrard, quien robó al DF lo que quiso y todavía le heredó el gran fracaso y macrofraude de la Línea 12 del Metro?

La víspera de darse la noticia de que el candidato presidencial del Frente sería del PAN, Anaya salió como bólido de las oficinas de MAM del Zócalo, a bordo de una moto para evitar entrevistas reporteriles.

A su postulación de precandidato del PAN asistió un nutrido grupo de personalidades no panistas, contingente de simpatizantes y todos los gobernadores albiazules, excepto el poblano Antonio Gali.

Extrañó porque Anaya había negociado con Moreno Valle, aceptó que su esposa Martha Erika Alonso sea la próxima gobernadora y él designe a candidatos a diputados federales y senadores y a la directiva partidista.

Negociación desde luego inaceptable y del todo opuesta a los principios democráticos panistas.

Muchos dudan que cuaje la coalición PAN-PRD, pues difieren en el aborto, eutanasia y matrimonios gay; pero esos temas no los toca la coalición.

La alianza fraguará con el reparto de candidaturas a gobernadores, senadores, diputados federales y demás cargos en juego el 1 de julio, pues Movimiento Ciudadano (MC) y el PRD tendrán una cantidad que no lograrían solos y el segundo evitará que Moreno se lleve a muchos miembros suyos con el señuelo de los “huesos”.

En la coalición Por México al Frente, por ejemplo, el PAN nombrará 19 prospectos senatoriales de primera fórmula y 16 de segunda; el PRD tendrá 12 de primera y 8 de segunda, y 1 de primera y 8 de segunda MC.

Los de gobernadores se distribuirán según su pegue en los estados. Por MC buscará el gobierno de Jalisco Enrique Alfaro, quien estuvo en el lanzamiento de Anaya como precandidato presidencial.

El Peje se metió en otro berenjenal: llamó a Meade y a Anaya pirruris blanquitos: se puso racista y discriminatorio, e insiste en perdonar a los narcotraficantes, lo que ya fracasó en Colombia.

Eso lo dijo por vez primera en Durango al ver que lo abandonaban los narcos, como los Ardillos, de Guerrero, amos de la heroína, y eran sus aliados.

Fue clara su alianza con la Normal de Ayotzinapa, centro de acopio y envío de drogas a EU, y con J. Luis Abarca, ex alcalde de Iguala y su esposa, a quienes se atribuyó el asesinato de los 43 normalistas.

Le impuso al PRD a los Abarca, mediante su cuatacho Lázaro Monzón, su “gallo” para gobernador, al que escondió después, como hizo a un lado al “señor de las ligas”, que colectaba la dolariza que Carlos Ahumada le pagaba por obras que le concesionaba en el gobierno del DF.

Entre tres se definirá, pues, al próximo mandatario

Meade apoyado por el PRI y sus satélites PV y Panal; El Peje por Morena, PT, a cuyo líder Alberto Anaya defiende con todo de la acusación de embolsarse él y su esposa más de 980 millones, de los Centros de Educación Infantil en Aguascalientes, Nuevo León y otros estados.

Y finalmente surgió Anaya del Frente Ciudadano, transformado en la coalición Por México adelante.

Amlo incluyó al Partido Encuentro Social (PES), de origen evangélico, lo que no extraña pues el Peje también es de una secta y se dice católico sólo por conveniencia, como en aras de su supuesto guadalupanismo llamó Morena a su partido y el 12 de diciembre se registró precandidato de la coalición Juntos Haremos Historia.

A su “honestidad valiente” añadamos su “hipocresía rampante”

El voto duro le da a AMLO entre 23 y 24% de sufragios; a Anaya entre 20 y 21%; a Meade del 18 al 19%; y a los independientes (Margarita Zavala y el Bronco, únicos que lograrán las firmas para su registro) del 17 al 18%. El Bronco tendrá posibles problemas con el INE por uso indiscriminado del erario y del gobierno de Nuevo León. Margarita quizá no llegue a diversificar sus firmas en 17 estados, y Ferris de Con prefirió respaldar a Anaya, quién quite alcance algún “hueso”. llamascallao@hotmail.com @chavafloresll