Martes 02 de mayo del 2017

Inquieta cambio de tecnología con que se construye el aeropuerto de la CDMX

Senadores panistas presentarán ante la Comisión Permanente un punto de acuerdo para solicitar que el secretario de Comunicaciones y Transportes, Gerardo Ruiz Esparza, comparezca ante este órgano legislativo, con el fin de que explique la razón de los cambios anunciados en la técnica de cimentación de las pistas 2 y 3 del proyecto del Nuevo Aeropuerto de la Ciudad de México.

La senadora Marcela Torres Peimbert y los senadores Víctor Hermosillo y Celada, Francisco Búrquez Valenzuela, Juan Carlos Romero Hicks y Ernesto Ruffo Appel, señalaron que el funcionario federal deberá explicar también cuáles serían las implicaciones ante una posible modificación de la construcción de ambas pistas.

“En septiembre del año pasado fueron adjudicadas las licitaciones a los consorcios responsables de la obra, sobre la que se dijo iniciaría a finales de dicho mes. Además, quedó establecida la técnica de cimentación, pero ahora dicen que están analizando otra opción para construirlas”, acusó la senadora Marcela Torres Peimbert.

Asimismo, detalló que ante la alta dificultad que representa el tipo de suelo de esa zona, el Instituto de Ingeniería de la UNAM llevó a cabo diversos estudios durante dos años y emitió un documento en el cual se detallan las diferentes propuestas y cuál es la idónea, para lograr una mejor estabilidad y menor hundimiento en las pistas.

De acuerdo con el estudio, el suelo presenta subsidencia de entre 20 y 40 centímetros por año, por lo que ante esta situación se decidió adoptar la técnica conocida como “terraplén con precarga y drenes verticales”.

Sin embargo, Federico Patiño, director del Grupo Aeroportuario de la Ciudad de México (GACM), una de las empresas responsables de la construcción del proyecto del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (NAICM), anunció que se estudia emplear la técnica de “vacío”.

Los senadores panistas precisaron que Ruíz Esparza deberá responder a los siguientes cuestionamientos:

· ¿Cómo se procedería a una nueva licitación y qué pasaría con los contratos adjudicados a los dos consorcios ganadores, que ya iniciaron los procesos de construcción?

· ¿Mantendrían los mismos consorcios los contratos?

· ¿Qué implicaciones tendría esta técnica en materia de costos?, suponiendo que fuera un proceso más económico, ¿cuál organismo haría la evaluación? ¿Y cómo se ajustarían los contratos ya adjudicados?

· ¿Cuál es el volumen estimado de agua de extracción y que destino se le dará?

· ¿Se justifica estudiar una nueva técnica solo para ganar dos o tres meses en la construcción de las pistas?

Los legisladores abundaron que las adjudicaciones se hicieron a los consorcios Coconal y Pavimentaciones, por 7 mil 926 millones de pesos, y a CICSA, GIA, Prodemex y la Peninsular, por un monto de 7 mil 359 millones de pesos, para las pistas 2 y 3, respectivamente.

Más artículos

Insisten en el Senado a Mancera que transparente las “fotomultas”, pero ni ve, ni oye
Que ahora sí atenderán a niños en situación de calle en la CDMX
La CDMX debe aspirar a convertirse en una auténtica capital del conocimiento