Viernes 25 de agosto del 2017

Denuncian que participación ciudadana en la CDMX es una “pantomima”

Por Guillermo Pimentel Balderas

Como era de esperarse, los dueños de las delegaciones hicieron nuevamente de las suyas y decidieron, a nombre de los vecinos, cuál sería el ejercicio del presupuesto participativo 2018. La mayoría de los proyectos, elaborados por los ciudadanos, fueron considerados como “no viables”.

Los capitalinos están indignados por los rechazos a sus propuestas, esto a pesar de que habían tomado cursos por parte del Instituto Electoral de la Ciudad de México (IECM) y, que también acudieron a varias asesorías con personal capacitado para construir iniciativas viables para mejorar sus colonias.

Un claro ejemplo de esta corrupción, sucedió en la delegación Coyoacán, que administra Valentín Maldonado, donde su órgano técnico evaluador emitió una resolución no favorable para la participación ciudadana. Así, la mayoría de los proyectos que se implementarán gracias a este programa son: bacheo, poda de árboles o balizamiento de calles, que ya están contemplados dentro de los programas delegacionales y no a petición de los vecinos.

El pasado 7 de agosto, el IECM publicó tardíamente el dictamen de los proyectos vecinales para el ejercicio del presupuesto participativo 2018 en Coyoacán. Para sorpresa de varios vecinos sus proyectos fueron opinados como no viables.

A raíz de este suceso, vecinos de distintas colonias emitieron documentos para que fueran revisados nuevamente sus proyectos por el órgano técnico evaluador de la delegación. El segundo dictamen en la mayoría de los casos, no fue favorable.

“El proceso deja ver que la participación ciudadana no existe”, afirman los vecinos de la Coordinación de Asambleas de los Pedregales de Coyoacán, por medio de un comunicado.

Explican que los colonos impugnaron el proceso dando evidencia que la delegación no cumplía con los requerimientos solicitados en la convocatoria para el presupuesto participativo.

Por ejemplo, agregaron, acorde con el artículo 203BIS de la Ley de participación ciudadana del D.F, el órgano técnico que evalúa los proyectos debe contener al menos dos integrantes reconocidos del sector académico. Sin embargo, la delegación Coyoacán no tiene a ningún miembro en este órgano con dichas características.

Asimismo, dentro de la convocatoria para el ejercicio del presupuesto participativo 2018, el IECM específica en la Base dos numeral II inciso D que el dictamen debe contener justificaciones técnicas, físicas, legales y financieras, argumentadas conforme a derecho, para el dictamen viable o no viable.

A pesar de ello, subrayan, la delegación Coyoacán omitió este punto, rechazando proyectos con argumentos como “Excede el presupuesto” o “los recursos públicos no pueden ejercerse en bienes privados”, sin mencionar que ley o leyes justifican su dictamen.

La arbitrariedad que conforma la dictaminación ha dejado colonias con dos proyectos únicamente para la votación del 3 de septiembre.

Ejemplo de ello, es el caso de la colonia Ajusco III del distrito XXXII donde se registraron más de ocho proyectos y solo dos se dictaminaron viables: 1) Luminarias y 2) Compra y colocación de luminarias. Ante estos eventos, la intención de participación en las próximas elecciones es mínima, sobretodo porque el resultado de ejercer un derecho ciudadano es mermado con acciones improcedentes que hacen que no se pueda opinar ni proponer algo que no esté contemplado dentro de las actividades de la delegación.

Los vecinos argumentan que se enfrentan a una pantomima de democracia, donde finalmente se simula la participación ciudadana. Para los vecinos, la partida doble del presupuesto, deja un panorama de opacidad donde no se sabe si los recursos para el presupuesto participativo se ejercerán para mejorar las colonias, o bien si se usarán para las próximas campañas electorales del 2018. Lo que si queda claro es que la mayoría de estos ejercicios fueron decididos por las autoridades delegacionales y no por la ciudadanía.

Aunado a esto, los habitantes inconformes que busquen incurrir en procedimientos legales ante el Tribunal Electoral del Distrito Federal (TEDF) para implementar una queja o bien demanda ante el proceso, se encuentran que el tiempo no juega a su favor.

Apenas la semana pasada fueron notificados del fallo no favorable de sus proyectos y a pesar de que decidan impugnar dicho dictamen, el TEDF se tardará cerca de un mes en dar una respuesta y las elecciones se emitirán en menos de 20 días; por lo que, cualquier juicio al respecto tiene altas probabilidades de declararse sin materia.

Todo intento vecinal de hacer valer sus propuestas queda en el limbo, aumentando la cadena de arbitrariedades y dejando en la indefensión a quienes son los actores primordiales del ejercicio del presupuesto participativo: los ciudadanos.

Los vecinos de varias colonias exigen que el proceso sea cancelado hasta que se arreglen todos los elementos de opacidad y las omisiones de la delegación como lo es el órgano técnico de evaluación incompleto.

De igual manera, exigen transparencia en el proceso debido a que se encuentran muchas irregularidades y no hay una uniformidad en el dictamen. A pesar de las advertencias del IECM de que proseguir puede ser echar todo el esfuerzo en saco roto, es la única acción que le dejan a la ciudadanía para ejercer la participación que tanto se pregona en la publicidad del instituto electoral.

Así como las denuncias de los vecinos de las colonias Ajusco, Santa Úrsula, Ruíz Cortines y Pedregal de Carrasco, hay otros de otras más en demarcaciones como: Iztacalco, Venustiano Carranza, Gustavo A. Madero, Iztapalapa y Cuauhtémoc, que sucede lo mismo.

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