Viernes 09 de marzo del 2018

Acusan a Seduvi de corrupción al seguir en la ilegalidad

Por Guillermo Pimentel Balderas

Muy lamentable que al término de la administración de Miguel Ángel Mancera como encargado de la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México, uno de sus subordinados siga haciendo de las suyas en perjuicio de la ciudadanía.

En varios casos, ha otorgado usos de suelo a constructoras que según los vecinos afectados por éstas, son la “caja chica” del Partido de la Revolución Democrática (PRD).

Según versiones de los que han sido perjudicados por las construcciones de las poderosas y millonarias inmobiliarias, tanto en sus viviendas como en su entorno social, ambiental y económico, existe un clima de impunidad en obras de conjuntos habitacionales, de centros comerciales y moteles, ante la incapacidad por parte del titular de la Secretaria de Desarrollo Urbano y Vivienda (Seduvi), Felipe de Jesús Gutiérrez.

Hay ejemplos muy claros en varias delegaciones capitalinas, principalmente en Iztacalco, Iztapalapa, Gustavo A. Madero, Venustiano Carranza, Miguel Hidalgo, Benito Juárez, Tlalpan, Álvaro Obregón y Cuajimalpa.

Casos concretos, la construcción habitacional ilegal en Playa Miramar número 386, colonia Reforma Iztaccíhuatl Norte, en la delegación Iztacalco y, la del Centro Comercial -que inicio de nueva cuenta su construcción-, precisamente enfrente del Colegio de Ciencias y Humanidades (CCH) Oriente de la UNAM, en la delegación Iztapalapa.

En Iztacalco, se sigue permitiendo, legal o ilegal, en forma impune la construcción desmedida de conjuntos habitacionales, plazas comerciales y moteles, sin que las protestas de los vecinos, como de la Agrícola Oriental y Pantitlán, surtan efecto.

En Pantitlán, en Calle 7 número 278, la obra habitacional ha sido clausurada en tres ocasiones y sigue su construcción. En calle 4, esquina Avenida Norte, inicio el levantamiento de otro conjunto habitacional y, las constructoras le han echado el ojo a otros terrenos en calle 6, calle 4 y avenida Xochimilco. No hay quien los pare.

De esta forma, hay poderosas constructoras como Lumo SA de CV, Grupo 386 SA de CV, GAP Metropolitana, Quiero Casa, MéxicoNuevo, entre otras, que se han apropiado de los espacios en esta demarcación y, otras más, que según las versiones de vecinos, hay de por medio grandes cantidades de dinero por cada departamento o plaza comercial que se construye. No nos consta, pero es lo que se dice entre vecinos.

En esta ocasión, la que denunció otra ilegalidad de Seduvi fue la diputada de Morena, Citlalli Hernández Mora, quien en conferencia de prensan acuso que la complicidad de esta dependencia con las constructoras Lumo SA de CV y Grupo 386 SA de CV, permitieron una construcción ilegal en Playa Miramar número 386, colonia Reforma Iztaccíhuatl Norte, en la delegación Iztacalco.

Explicó que en septiembre de 2011, la Seduvi otorgó el Certificado Único de Zonificación de Uso de Suelo folio 42656-181GRJA11 a las constructoras mencionadas, donde autorizó el incremento de la densidad permitida en el Programa Delegacional de Desarrollo Urbano para Iztacalco, es decir, aumentó de los tres niveles permitidos a cinco.

La construcción, agregó, provocó asentamientos y daño estructural a la vivienda aledaña, la cual se sitúa en Playa Miramar 384, donde habita la familia Vilchis Moreno, la cual presentó una denuncia ante la PAOT el 27 de agosto de 2015, por daños en su propiedad.

Posteriormente, el 22 de septiembre del mismo año (2015), presentó una demanda de amparo indirecto por los daños detectados en su vivienda. Pero fue hasta marzo de 2016 que la PAOT emitió el expediente PAOT-2015-2443-SOT-977, en el que determinó que por incumplir con los requisitos para expedir el certificado de uso de suelo, la Seduvi debía “iniciar la acción legal tendiente a nulificar el Certificado Único de Zonificación de Uso del Suelo FOLIO 42656-181GRJA11”.

La Procuraduría local, por su parte, emitió un peritaje en materia de arquitectura e ingeniería civil que reveló que el inmueble de la familia Vilchis Morena presenta asentamientos y daño estructural como consecuencia de la obra de las constructoras Lumo y Grupo 386. Pero, pese a las conclusiones de la PAOT y de la Procuraduría local, la Seduvi emitió el 5 de septiembre de 2017, un nuevo certificado para el predio en mención, donde le otorga a Lumo y Grupo 386 la misma zonificación que la PAOT y el Tribunal ordenaron que se nulificara.

Habla una de cientos de vecinas afectadas

Luz María Moreno, dueña de la vivienda afectada en Playa Miramar número 386, lamentó que las autoridades protejan a las inmobiliarias y hagan oidos sordos a las denuncias de los vecinos.

Expuso que la constructora nunca les notificó sobre la contrucción, por el contrario, usó su barda como muro de contención, razón por la cual, ahora se encuentra a bordo del colapso.

A lo anterior se suma, agregó la vecina, el hundimiento de seis centímetros que presenta su vivienda, pues el suelo sobre el que se encuentran es de tipo lacurstre y está catalogado como de amplio riesgo, es decir, la inmobiliaria nunca debió construir un edificio de seis niveles.

La dueña de la vivienda aferctada manifestó que la construcción ilegal ya se encuentra casi concluida, por lo que debe pagar los daños y, además, se deben derribar los pisos que le permitieron contruir violando las normas.

¿Se van con las bolsas llenas?

Estos casos son botones de muestra de la política de desarrollo urbano implementada por el gobierno de la ciudad. En primer lugar, los vecinos no fueron informados sobre este tipo de construcción y las autoridades no han explicado por qué se permitió incrementar el número de niveles bajo la norma 26.

Además, aunque se establece que los departamentos deberán ofertarse en 655 mil pesos, éstos doblan su valor a un millón 470 mil pesos; además de que son prácticamente unos palomares donde en una recamara solo entran una cama matrimonial con un buró.