Miércoles 28 de febrero del 2018

No se consentirán intentos de aumentos de tarifas ni la privatización del agua en la CDMX

Ante la propuesta de la secretaria de Medio Ambiente capitalina, Tanýa Muller, que sugirió que se eleven las tarifas del agua en la capital del país, la secretaria de la Comisión del Agua en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal, Janet Hernández Sotelo, advirtió que no se consentirán intentos de incrementos en tarifas del agua, ni la privatización del vital líquido en la Ciudad de México.

Hernández Sotelo dejó en claro que no se permitirá que a los habitantes de la CDMX se les vulnere su Derecho Humano al agua, ya que ésta como derecho universal debe llegar a los hogares de forma asequible y por ello no se consentirá que la distribución del vital líquido sea privatizada en ningún segmento de la red hidráulica, ni mucho menos incrementarse el precio del agua.

Detalló que en la Constitución de la CDMX se mandata expresamente que el acceso al agua es un Derecho Humano garantizado para la población capitalina.

Dijo que la lucha histórica porque el agua sea un bien de dominio público para los habitantes de la Ciudad está plasmada en la Carta Magna que el Constituyente aprobó y que ya es una realidad.

Recordó que la Asamblea Constituyente mandató expresamente un criterio social y humano para el uso, aprovechamiento y distribución del vital líquido evitando fehacientemente cualquier intento de privatización expresa o tácita, e insistió en no permitir lo contrario; dicho esfuerzo fue acompañado además por cientos de ciudadanos.

Durante el proceso de redacción de la Carta Magna, la diputada local del PRD, Janet Hernández, organizó a vecinos de Iztapalapa para plantarse a las afueras donde sesionaba el Constituyente y se manifestaron en contra de cualquier intento de privatización del vital líquido, ya que éste es un bien social. Las protestas perredistas dieron resultado ya que los diputados constituyentes determinaron el Derecho público al Agua.

En esa ocasión el presidente de la Mesa Directiva del Constituyente, Alejandro Encinas, reconoció la lucha que el PRD ha dado por el agua a través de los años y por ello se aprobó el Derecho Humano al Agua así como el articulado que prevé la no privatización del vital líquido.

La asambleísta ha comentado que el tema del agua es uno de los puntos sensibles que ha estado defendiendo desde la Tribuna de la ALDF con Puntos de Acuerdo y una Iniciativa de Ley, así como en las mismas calles organizando e informando a la gente sobre la defensa del vital líquido y buscando más recursos para garantizar el abasto en el Oriente de la Ciudad.

Con la consigna de echar para atrás una eventual privatización y defender la concepción social respecto del uso del agua la diputada local del PRD dijo que ha concientizado a los habitantes para defender su derecho social.

“La lucha que ha dado el pueblo de Iztapalapa por evitar intentos que el Constituyente privatizara el agua dio resultados y las protestas y llamados a los capitalinos para evitar cualquier albazo tuvo resultados positivos ya que se estableció en la Carta Magna la prohibición de cualquier forma de privatizar el vital líquido”, aseguró.

Indicó que las autoridades deben tener la sensibilidad para no proponer aumentos a tarifas de un bien público y vital para cada ser humano que habita la Ciudad de México y el país. El agua cubre necesidades básicas de las personas. “Lo que deben hacer es trabajar porque se asegure el suministro del vital líquido en zonas donde escasea y hasta falta como es la delegación de Iztapalapa.

También recordó que la Asamblea Legislativa aprobó la Ley Hídrica donde como Secretaria de la Comisión del Agua de la ALDF, Janet Hernández Sotelo, voto porque esta legislación no contemple ninguna privatización del agua que pudiera perjudicar a los ciudadanos de esta capital del país.

La diputada local puntualizó que del total de la distribución del vital líquido en la CDMX, el 40 por ciento de agua se pierde por fugas en los más de 13 mil kilómetros de tuberías, por ello se requiere aplicar el mayor presupuesto posible para renovar tuberías, pozos, plantas de bombeo y tanques de almacenamiento que continuamente son reparados.