Jueves 09 de noviembre del 2017

Mancera y PRD buscan candidatura a costa de salud y economía de capitalinos

Por Guillermo Pimentel Balderas

Todo parece indicar que el aún jefe de Gobierno de la Ciudad de México, Miguel Ángel Mancera, quiere no solo asegurar los recursos económicos para su campaña en 2018, en caso de que sea considerado por el Frente Ciudadano tripartita, sino que, vivir a expensas de los capitalinos por muchos años.

Esto, en relación con la planta incineradora de basura, que se dice es el negociazo del siglo de Mancera pues se obligaría a seis administraciones, luego de que él deje su cargo, a pagar una deuda de 109 mil millones de pesos, debido a que el gobierno de la ciudad pondrá los recursos para la construcción, las garantías y el combustible mientras que la firma Veolia, tendría listos los bolsillos.

Diputados y dirigentes de Morena en la capital, advirtieron que se impondría al Sistema de Transporte Colectivo, Metro, un sobrecosto por la energía; en vez de erogar mil 400 millones de pesos anuales, pagaría 2 mil 686 millones.

La organización Fronteras Comunes y Alianza Global (FCAG), manifestó que una planta de incineración es inviable porque no se trata de un proyecto limpio, y la Ciudad de México ya padece contaminación a raudales, pues desde que inició el año sólo hemos tenido 10 por ciento de días limpios.

En tanto, la Corte Internacional de Arbitraje Ambiental (CIAA), explicó a su vez que en el mundo no existe ninguna planta incineradora ubicada a 2 mil 240 metros sobre el nivel del mar, pues a medida que aumenta la altura, se hace más difícil el proceso de combustión.

En conferencia de prensa, el coordinador de Morena en la ALDF, César Cravioto Romero, dijo que la planta incineradora que, sin validez legal aprobaron los diputados (del PRD, PRI, PAN, PVEM, MC, PANAL, PES), es el negocio del siglo de Miguel Ángel Mancera.

El diputado precisó que el contrato que se entregará a la empresa Veolia ascendería a 109 mil millones de pesos en 30 años, con lo que se obligaría al Metro a contratar a una firma privada para que le brinde el servicio de energía. Y además, con un gravoso sobrecosto.

Veolia, señaló Cravioto Romero, es una empresa para el negocio. No tiene otras actividades, por eso el gobierno pagará la construcción y pondrá las garantías, como también la basura. Se trata, agregó, de un negocio que Mancera hace con sus cuates, pues incluso se desconoce quiénes están detrás de esta corrupta operación.

Al respecto, el presidente del Comité Estatal de Morena, Martí Batres Guadarrama, denunció que el contrato obligaría a seis administraciones a pagar 109 mil millones de pesos, un monto incluso superior a la deuda del gobierno local.

Batres coincidió con Cravioto en que se impondría al Metro la obligación de pagar un sobrecosto por la energía, pues si en 2016 se destinaron a electricidad mil 400 millones de pesos anuales, con el contrato referido deberán erogarse hasta 2 mil 686 millones. El Metro estaría, así, encadenado sus recursos a una empresa privada, expresó.

El presidente del Comité Estatal de Morena sostuvo que con este negocio, en lugar de promover el reciclaje de basura se incitaría a los capitalinos a producir más desechos para obtener combustible.

Se trata concluyó, de una operación aberrante e inadmisible, es una privatización de la basura, es el Fobaproa de la Ciudad de México, advirtió Martí. Y por si esto fuera poco, agregó, la quema de basura expele elementos cancerígenos y partículas contaminantes.

Por su parte, la activista Maritza Jacott, de la organización Fronteras Comunes y Alianza Global, manifestó que una planta de incineración es inviable porque no se trata de un proyecto limpio, y la Ciudad de México ya padece contaminación a raudales, pues desde que inició el año sólo hemos tenido 10 por ciento de días limpios.

La ecologista dijo que en lugar de quemar ocho toneladas diarias de basura, que es el monto de desechos generados por la ciudad, hay que buscar opciones sustentables que no afecten el medio ambiente. Ramón Ojeda, de la Corte Internacional de Arbitraje Ambiental, explicó a su vez que en el mundo no existe ninguna planta incineradora ubicada a 2 mil 240 metros sobre el nivel del mar, pues a medida que aumenta la altura, se hace más difícil el proceso de combustión.

Destacó que pretende instalarse a la planta en un terreno federal. Incluso, dijo, todavía no sanean el Bordo Oriente y ya quieren construir una planta de incineración de basura.

Es una vergüenza, concluyó Ojeda, que Mancera ceda una concesión a una empresa que enfrenta demandas en varias naciones. Se quiere someter el patrimonio público a la rentabilidad empresarial, finalizó.