COLUMNA DE LA CÁMARA: Gustavo Cárdenas Gutiérrez

*Avanza reforma a la Ley de Comercio Marítimo

Avanza el dictamen que reforma los artículos 10 y 11 de la Ley de Navegación y Comercio Marítimos, a fin de fortalecer el tráfico de cabotaje, principalmente el relacionado con el negocio Costa Afuera.

Se trata de restringir la simulación del abanderamiento con documentos que no amparan la propiedad de los barcos e impedir la flexibilización en la aplicación de los requisitos legales de dichos documentos, evitando abusos de autoridad y fortalecer el marco jurídico que limite los actos ajenos a dicha normativa.

Además, elimina la palabra propietario del artículo 10 y sólo se deja el concepto “naviero” y, a su vez, quita las fracciones, primera y segunda del artículo 11, a fin de excluir la figura de arrendamiento financiero e impedir la simulación de abanderamiento.

El documento argumenta que es de dominio público que el 80 por ciento de la actividad petrolera, se realiza en el mar y las posibilidades de desarrollo para la industria marítima pueden ser inmejorables, siempre y cuando se cumplan al 100 por ciento las leyes vigentes que aplican a la misma.

Respecto a la flota mercante dedicada a los servicios Costa Afuera y que sirve de apoyo a la industria petrolera mexicana, en los últimos años los empresarios nacionales han realizado inversiones por más de seis mil millones de dólares, en la adquisición de equipos nuevos y con tecnología de punta, lo que ha permitido llegar a ser la quinta flota más grande del mundo y la más moderna en la historia de Pemex.

Actualmente, más del 50 por ciento de las embarcaciones de bandera y matrícula mexicanas dedicadas a prestar servicios Costa Afuera se encuentran amarradas, fondeadas o sin operaciones comerciales, es decir, sin producir actividad económica alguna.

Esto ha repercutido en la pérdida de empleos altamente calificados, lo que representa un 60 por ciento de las más de 300 mil fuentes de empleo en comento, así como la imposibilidad para cumplir con los financiamientos de las embarcaciones y plataformas petroleras modernas, que se fueron adquiriendo para estar preparados en las diferentes etapas de la implementación de la reciente Reforma Energética.

A más de dos años de haberse anunciado, no ha generado la certidumbre esperada ni reflejado los beneficios para la marina mercante mexicana, eso sin incluir el impacto negativo que la misma ha arrojado por la disminución de los ingresos fiscales y el incremento de las tasas de interés, lo que sin duda representa altos riesgos potenciales para la industria naviera.

Más artículos

COLUMNA DE LA CÁMARA: Juan Romero Tenorio
COLUMNA DE LA CORTE: Se reitera constitucionalidad del divorcio sin causa, en respeto al derecho al libre desarrollo de la personalidad
COLUMNA DEL SENADO: Pilar Ortega Martínez