Lunes 10 de julio del 2017

COLUMNA DE LA CÁMARA: María Cristina Teresa García Bravo

*Alarmante mortalidad de ciclistas en México

Planteamos solicitar a la Secretaría Comunicaciones y Transportes que realice una campaña de educación, prevención y difusión vial en materia de seguridad para niñas y niños menores de edad cuando son transportados en motocicletas.

En México, la mortalidad entre ciclistas, peatones y motociclistas alcanza el 60 por ciento del total de defunciones por accidentes de tránsito. De acuerdo con la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2012, los motociclistas constituyeron el 23 por ciento de los 1.4 millones de personas que reportaron haber sufrido un accidente vial sin consecuencias fatales en el país.

Los motociclistas están expuestos a un gran riesgo en caso de colisión en las vías de tránsito, en particular el de sufrir un traumatismo craneoencefálico. Un análisis llegó a la conclusión de que los cascos reducen este riesgo aproximadamente en un 69 por ciento, y el de defunción, un 42 por ciento.

Además, un estudio sobre accidentes de motocicleta en México del Centro Nacional para la Prevención de Accidentes (Cenapra), de la Secretaría de Salud, señala que una de las principales razones por la cual los motociclistas mueren, es porque el vehículo por sí mismo no brinda una protección en caso de accidente de tráfico.

Una motocicleta, en comparación con los automóviles, carece de características que contribuyan directamente a la seguridad del ocupante. El uso del casco previene lesiones mortales en un 37 por ciento.

Actualmente hay muy pocas medidas de seguridad vial para los motociclistas y no son considerados dentro del grupo de usuarios vulnerables (peatones, ciclistas y motociclistas) para desarrollo de infraestructura segura, diseño de vialidades y campañas.

La reglamentación de tránsito de la Ciudad de México, que entró en vigor el 15 de diciembre de 2015, le da prioridad a los peatones, ciclistas, usuarios y prestadores del servicio de transporte público y de carga antes que a los motociclistas y usuarios de autos particulares.

La educación es la base de muchas otras estrategias, como la legislación y promoción de los dispositivos de seguridad. La educación de los peatones en materia de seguridad puede mejorar los conocimientos de niñas y niños y cambiar el comportamiento que tienen a la hora de cruzar las vías públicas.

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