Miércoles 01 de noviembre del 2017

COLUMNA DE LA CÁMARA: Delfina Gómez Álvarez

*La gobernabilidad democrática es una farsa en México

Es lamentable que el capítulo dedicado a la gobernabilidad democrática en el Quinto Informe de Gobierno sea una farsa, un cúmulo de mentiras y que traten de engañar a la ciudadanía. En México, lamentablemente, no contamos con instituciones públicas sólidas.

La democracia mexicana está enredada por un diseño institucional que la atrapa y ata a intereses partidistas o de particulares, impidiendo que se consolide, restándole autonomía, y corrompiendo sus fines.

Las elecciones de este año en Veracruz, Nayarit, Coahuila y muy especialmente el Estado de México, fueron marcadas por la abierta participación del Gobierno Federal y los gobiernos locales, mediante el desvío de recursos públicos y la utilización facciosa e ilegal de los programas sociales. Ejemplos de nuestras afirmaciones sobran. Se presionó al electorado mediante el uso indebido de programas sociales, abusando de la necesidad y de la pobreza de la gente.

La violación de principios de equidad e imparcialidad, y la violación al principio de no entrega masiva de programas sociales para favorecer al PRI y por diversos funcionarios del Gobierno Federal, entre ellos Rosario Robles, José Antonio Meade, José Narro; el mismo Gobernador del Estado de México en ese tiempo, Eruviel Ávila, y por qué no, usted mismo Secretario, que fueron a visitar de manera muy prudente y decidida al Estado de México. Les preocupó en ese momento nuestros mexiquenses.

Ahora en Coahuila, el TRIFE favorece al candidato del PRI al Gobierno del estado, mediante una contabilidad fraudulenta que, a propósito reduce el excesivo gasto en la elección de julio pasado. Lo que nos preocupa millones de mexicanos es que estas irregularidades registradas son una muestra de lo que puede ocurrir en los comicios del próximo año.

Durante 2017 pudimos observar cómo desde la Presidencia de la República, y desde los gobiernos de los estados donde se celebraron elecciones, se realizaron prácticas contrarias a la Constitución y a la ley, para favorecer al PRI y a sus aliados.

El INE, lamentablemente, ha demostrado que carece de independencia para organizar y conducir el proceso electoral presidencial del 2018. Con un órgano electoral al servicio del gobierno, la democracia vuelve a estar en riesgo, al igual que en las elecciones de 1988. Hemos retrocedido lamentablemente 30 años.

Desde esta tribuna, exigimos la renuncia de los exconsejeros del Instituto Nacional Electoral y de los magistrados del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, por su incapacidad de detener las irregularidades en el proceso electoral, así como el uso de recursos públicos por parte del Gobierno Federal y estatal.

No es posible que las autoridades electorales no hayan detectado el dinero privado de Odebrechet en la campaña del 2012 con Enrique Peña Nieto, cuando hubo una gran escala de corrupción que ha dejado a lo largo de este sexenio, además de su partido, que tendría precisamente que perder el registro por violentar la Constitución y sus leyes electorales.

En Brasil, Argentina, Ecuador y Perú encarcelaron a los políticos involucrados por este caso, y que señalaban sobornos por 10 millones de dólares, mientras que en México el castigado y cesado fue el Fiscal que investigaba este caso de corrupción. Qué ironía.

Por cierto, hace unos minutos este compañero que estaba como Fiscal, Santiago Nieto, ya declinó y con esto viene otra preocupación de una servidora: ¿entonces desaparecerá el Fiscal de Delitos Electorales? ¿Lograron su objetivo? El fraude de 2017 amenaza y contamina de manera irreversible la elección presidencial del próximo año.

El sistema electoral mexicano se encuentra al borde del colapso ante el fracaso de las instituciones encargadas de garantizar la equidad y los comicios. El sistema electoral en su conjunto está rebasado. Las instituciones electorales son dinamitadas y ustedes son los responsables; se han ganado a pulso el descrédito y la desconfianza de los ciudadanos.

Recuérdese que más del 90 por ciento de los ciudadanos rechaza al Gobierno y desde la ilegitimidad se imponen y edifican gobiernos ilegítimos. Por ello exigimos que el Gobierno Federal saque las manos del proceso y desista de todo intento fraudulento para manipular las elecciones.